sobre antropología relacionada con Benalup-Casas Viejas desde que vino en 1965
hasta que se muere en 1997, porque si deja de venir en 1987 por la enfermedad
adquirida, en esos diez años últimos de su vida escribió el libro de Coplas de
carnaval y sociedad gaditana. En sus investigaciones realizadas a través de la
denominada persistencia empática y con tecnologías traídas de
América (cámaras fotográficas, magnetofón, películas, etc) se puso de
manifiesto su simpatía por la gente del pueblo y por lo más débiles, pero sobre
todo su necesidad por recuperar la verdad y por investigar una sociedad que se
estaba perdiendo. Sin darse cuenta o sin pretenderlo, al estudiar este mundo
también lo preservó del olvido ya que sus trabajos quedaron guardados en
distintos formatos (fotografías, libros, audios, películas, documentos…) que han
llegado a nosotros.
Es lo mismo que le pasó con su llegada, vino casi de forma
casual a estudiar un mundo totalmente
desconocido para él, el mundo rural andaluz. El conocimiento, la implicación,
el roce… hizo que Mintz pasara de la exentricidad a la comprensión, de lo
extraño a la normalidad, de lo exótico a lo cotidiano. La gorra con la que daba
sus clases en la universidad de Indiana retrata ese cambio. Mintz vino a
investigar, si importante fue lo que él busco y encontró, más lo es lo que nos
dejó con ese trabajo. Lo escribió meridianamente claro Juan José Tellez: “ … Mintz vino buscando
las sombras de la muerte y se encontró con los contraluces de la vida …Y es
que Mintz no llegó a Casas Viejas con las prisas del periodismo sino con la
paciencia de los cazadores. Más allá de la hipoteca del idioma y de la mordaza
del miedo, puso sus trampas de cordialidad y simpatía para intimar con los
habitantes de aquel confín de chozas y casarones…El antropólogo compartió
vida y costumbres de los vecinos, hasta que de repente se sintió atrapado… El
cazador fue cazado y Jerome empezó a ser conocido como
Jerónimo… Mintz se quedo espiritualmente en Casas
Viejas”. El reconocimiento
internacional de Mintz hace tiempo que se consiguió. Lo decían
Geoffrey W. Conrad y Alvin H. Rosenfeld:“Él recibió becas
de investigación y prestigio de sus propios compañeros de la
Fundación Nacional para las Humanidades, la Sociedad de Filosofía Americana, el
Consejo Americano de Sociedades de Sabios, el Consejo de Humanidades de
Indiana, la Fundación Ford, La fundación Guggenheim, la Fundación Lilly, la
Fundación Littauer, la Fundación Wenner-Gren para la Investigación de Estudios
Antropológicos, y el Centro para la Nueva Televisión. Cuatro de sus películas
obtuvieron galardones, dos de ellas de la Sociedad para la Antropología Visual
y dos de las Asociación de Lenguas Modernas. Una película, Carnaval de
Andalucía, fue presentada en el Discovery Channel en 1998. Más recientemente su
obra el pueblo Hasidic ganó el premio al libro judío en 1993”. El
reconocimiento en el pueblo lo va consiguiendo poco a poco. Son muchas las
familias que la única foto que tienen del abuelo, abuela, padre, madre, tío o
primo la hizo Mintz. Me consta que algunos hijos estos Reyes le han comprado a
su padre un reproductor para que escuche el audio de los Llorones que hace
cuarenta y siete año que está en Indiana. También sabemos del agradecimiento de
la familia de Pepe Bullas, Demetrio Mateo, Juan Moreno, Perico Montes de Oca…
por las películas sobre su gente. O lo que hemos disfrutado y aprendido viendo
la película de Romería o Carnaval de pueblo o leyendo Coplas de Carnaval o los
anarquistas de Casas Viejas. La entrega de las gorras de hoy, la presentación
de las jornadas sobre el andaluz de Indiana o la actuación de la comparsa del
americano es un homenaje a Mintz y a nosotros mismos. Porque hay que celebrar el trabajo que hizo Mintz sobre Benalup y que podamos valorarlo y disfrutarlo.

Gracias Salu por recuperar todo esto.Espero que a apartir de ahora el ayuntamiento colabore más pues hay un filon que no se aprobecha.Solo hay que ver la respuesta del pueblo y gente de fuera que se acercan a estos eventos que tú organizas.Eres un crak.
Muchas gracias, Moises. Pero estoy convencido que esto no es cuestión de personas individuales, si de sociedad civil y de lucha desde el conocimiento y la cultura. Te tengo que devolver el libro que me prestaste.