En la sociedad tradicional el culto religioso popular abarcaba todo el ciclo vital: cristianar, casar y enterrar. Los bautizos  eran una celebración que combinaba el carácter religioso, con el festivo y con el social. Mediante este acto, el nuevo ser entra formalmente en la sociedad y es reconocido oficialmente por ésta. Además el bautizo responde a un intento de protección con componentes simbólicos y mágicos hacia el recién nacido.





Mintz cuenta como en la sociedad tradicional con una alta tasa de mortalidad infantil en muchos casos los campesinos bautizaban a sus hijos para que en caso de muerte no fuera enterrado en zona profana. Por su parte, Marco Ramos apostilla: “Era tradición que el bautizo se celebrase al terminar la madre la cuarentena, ese aislamiento sanitario-religioso al que es sometida la mujer después de dar a luz y después de haber oído misa de parida, quedaba ya libre para desplazarse con todas las de la ley. El bebé vestido de rosa las niñas y de azul los niños… Costumbre era también impregnar la coronilla del recién nacido con aguardiente para cerrarle la mollera”.



Los neocatecumenales, más conocidos por Kicos, tienen una forma distinta de bautizar a sus recién nacidos. Como se puede ver en la imagen lo hacen a la semejanza de Jesús, por inducción e inmersión – batpizo en griego significa sumergir-




En la actualidad, los antropólogos han estudiado que existe una clara relación entre el descenso de bautizos y la disminución de la mortalidad infantil. Además han cambiado las circunstancias, así; los avances de la medicina, la secularización de la vida cotidiana, el descenso de la importancia de la figura de los padrinos (en un contexto donde ha aumentado vertiginosamente la esperanza de vida)… hacen que el bautizo tenga un rol distinto.




En la entrada distintas fotografías sobre bautizo. Empieza con el de la familia García García en 1942 y prosigue con el de Nuria Candón y Miguel Román. La cuarta es una  una foto por el rito de la inmersión, luego otra de la familia Mañez y de Navarro Jiménez. 


Anterior Jerome Mintz. El americano de Casas Viejas
Siguiente Francisco Franco y Benalup de Sidonia. La desecación de la Janda. 5

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Juana Rosa Berbel.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Webempresa que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad