En la sociedad tradicional al carecer los trabajadores de medios de transporte adecuado estos se quedaban a dormir y a comer en el lugar de trabajo. Las gañanías son los espacios que se habilitaban en los cortijos para que los campesinos o gañanes durmieran. Además, aquí se pasaba gran parte del escaso tiempo libre que tenían estos gañanes, así, además de dormir, se come, se cuenta, se hacen labores artesanas, se canta,… De hecho, el flamenco va a tener una relación muy estrecha con la gañanía, porque este cante se va a convertir en un instrumento de diversión, de desahogo y de reivindicación en ese contexto jornalero.





Mintz lo cuenta de esta forma en Los anarquistas de Casas Viejas “ … Si las tierras a trabajar estaban lejos, los hombres permanecían en el lugar de trabajo y dormían en las gañanías, en las que cabían unas treinta personas. Trabajaban entonces por espacio de diez días, volviendo a su hogar en la tarde del décimo día para cambiarse de ropa y regresar al campo a la mañana siguiente…En las gañanías, los trabajadores continuaban sus labores después de anochecer a la luz de una lámpara de aceite, tejiendo cestos de hojas de palma para guardar el grano trillado. Por la noche dormían en colchones de paja. Las gañanías tenían muy mala ventilación… A los trabajadores se les llamaban gañanes, por lo que chisteaban: “Eso es porque siempre estamos engañados”. En el audio Pepe Pareja y Juan Pinto hablan sobre aspectos relacionados con estas gañanías.



En esta fotografía ya de principios de los setenta observamos como la gañanía clásica ha dejado paso a otro tipo de estancias. En este caso se ha habilitado en una nave agrícola espacio para que los trabajadores puedan dormir allí. Se cuenta la anécdota sobre que fue un día el viejo Antonio Maura, presidente conservador de la primera mitad del siglo XX, a visitar a un viejo amigo terrateniente. Este se jactaba de tener las mejores instalaciones del país. » Aquí duermen los puercos, aqui las puercas – decía el terrateniente -. Todo estaba limpio, claro, reluciente.» Y llegaron a una cuadra inmunda, alfombrada de paja y sacos viejos. ¿ Qué es esto ” – preguntó Don Antonio Maura -. Este es el lugar donde duermen los gañanes – le respondió el dueño de la finca -. Y entonces Maura le avisó, a modo de consejo: «Pues… procure usted que no despierten”. Y no despertaron, que se sepa. En los años sesenta la crisis de la agricultura tradicional acabo con las gañanías, gracias a la mecanización del campo y a la irrupción de los modernos medios de comunicación como el automóvil. No obstante, las malas condiciones de vida de los trabajadores del campo no han cambiando tanto como otros aspectos.


5las gañaniasPepePareja1979JuanPinto1966.mp3

Anterior Los Indios. 2
Siguiente Los movimientos migratorios en Benalup-Casas Viejas. Válvula de escape y soplo de aire fresco. Diego González Ruiz, emigrante múltiple. 26

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Juana Rosa Berbel.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Webempresa que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad