He situado 1980 en el epicentro de un gran crecimiento que tiene como protagonistas a los albañiles y la autoconstrucción. Este fenómeno empezó en los setenta y va a continuar posteriormente. Estamos asistiendo al mayor periodo de crecimiento de la historia de Benalup. La crisis de la agricultura tradicional se ha consolidado. La emigración de los sesenta ha permitido el inicio de la modernización. Este proceso llega a su culmen en esta época y tiene un hito significativo en el año 1980.
La primera foto de la portada es del famoso fotógrafo gaditano Guillén Franco y forma parte de una serie de postales de la provincia gaditana. Se observa perfectamente la estampa urbana del Benalup de Sidonia de 1980. Lo mismo ocurre con la fotografía aérea de 1979. El casco antiguo sigue siendo más grande que el ensanche de la mesa. Pero el crecimiento es imparable y pronto lo superará con creces.
Las primeras páginas de esta revista que pretenden ser esta infografía están dedicadas a los albañiles y al crecimiento urbanístico. Por eso aparece una foto de Mintz donde un grupo de albañiles se autoconstruyen una casa, un pasadoble de Angelín en Los Juglares a este importante «gremio», una foto del Contrito personaje trascendental en el proceso de sustitución de chozas por casas y una foto y crónica sobre BEYCON, una cooperativa de albañiles, símbolo y representantes de este pueblo.
Las páginas interiores constituyen la crónica de un pueblo. Se habla de política y el clima crispado que la caracterizó en esos años, de las fiestas, de la llegada de un médico nuevo y de un desgraciado accidente en Castellón donde murió el benalupense Miguel de la Flor
En la última parte de la infografía a modo de contrapartada aparecen noticias que ocurrieron ese año. El carnaval siguió siendo muy prolífero en agrupaciones, publico una foto del C.D Benalup en 1980 y me hago caso del rumor en torno al 8010, número que todavía jugamos un importante número de benalupenses. En cuanto a las fotos aparece una de las reinas y damas de las fiestas, otra postal de Guillén Franco y otra de carnaval.
En definitiva 1980 es un año clave en estos años convulsos de crecimiento y crispación, para entender lo que pasó hay que contextualizarlo, como todos, pero donde me parecía «justo y necesario» otorgarle el máximo protagonismo a los albañiles y el crecimiento urbano




