El quinto y sexto apartado de la exposición se lo dedicamos al círculo más íntimo de Mintz y a las familias que fotografíó o filmó. como dice Carla su padre vino a trabajar, a investigar, a estudiar una sociedad. Pero también es cierto lo que ya dijo en el 2007 Juan José Tellez, fue un cazador cazado. Vino a atrapar información y se quedó atrapado. Así se explica que les regalará a los que colaboraban con él libros, globos terráqueos, bicicletas, cheques y hasta la entrada de una casa por valor de 25.000 pesetas.
De 1965 a 1975 es cuando más intensa y continuamente vive Mintz en Benalup de Sidonia. en esa época entra en contacto con mucha gente, pero hay un círculo íntimo de amistades con que le une una relación simbiótica. El legado en forma de documentos, fotos, audios y videos es inmenso. sobre ello van estas infografías realizadas por descendientes de estos familiares, lo cuales han colaborado en la realización de estos trabajos. Los que hemos bautizado con el nombre del círculo de Mintz son aquellos personajes que más contacto tuvieron con el antropólogo, por ello no es extraño que de forma casual, sin haberlo buscado previamente, es sobre las personas que el alumnado ha realizado más trabajos. Ese es el caso de la familia Mateos Montiano, Pepe Pilar, Pepe Pareja y Antonia Márquez, familia Grimaldi Mateos, Juan Pinto o Pepe y Juan Bullas. Destacar la satisfacción de todas las familias ante este legado. Recomiendo que se escuche el audio de José Mateos Montiano en este sentido.
El caso de Pepe Pareja es paradigmático, junto con su inseparable Antonia Márquez (también en cuestiones de género se adelantaron mucho a su tiempo) lo vemos presente de forma abrumadora en fotos, textos, vídeo o audios. No extraña que el alumnado ha realizado cuatro infografías sobre ello, siendo sobre los personajes que más se ha hecho Entre los trabajos destaca la recreación en formato vídeo que hace un grupo de alumnas sobre el. cuento “el mal está en la raíz”, alegoría que le sirvió a Mintz para cerrar el libro de “Los anarquistas de Casas Viejas”
La familia García Sánchez fue la primera con la que Mintz trabó amistad, allá en el Patio Varelo donde los primeros vivían y los segundos se quedaron en la pensión del mismo nombre, y una de las que en la actualidad mantienen más contacto. Se puede afirmar que es uno de los pocos casos en que las relaciones de amistad superan a las relaciones investigadoras. Tanto Pepe como Juan Bullas le sirvieron para sus investigaciones antropológicas, el primero para la cultura popular andaluza y el segundo para estudiar la emigración de los años sesenta y principio de los setenta. El material recopilado por el antropólogo americano sobre esta familia, tanto en audio, como en vídeo, como en texto es de una gran riqueza.
El caso de Juan Pinto también fue especial. Analizando los documentos escritos y sonoros se llega a la conclusión que si Pepe Pareja destaca por la información de contenido ideológico, Juan Pinto lo hace por el de carácter histórico. Completa este círculo de amigos especiales Manolo Lago, el carnavalero, la familia Grimaldi con la que tanto tiempo paso en sus huertas o la Mateos Montiano, en los Arenalejos, protagonista del film el pastor.
El último apartado esta dedicado a las familias. Es lo que nosotros hemos bautizado como Lo que las familias guardan como oro en paño. Presentamos 23 infografías realizadas por alumnos relacionadas con estas fotos. se trata de imágenes que Mintz fotografió y que la familia guarda a buen recaudo porque es de los pocos testimonios que muchas tienen sobre sus antepasados. Hay que tener en cuenta que hace unos años eran muy pocas familias las que tenían cámaras fotográficas, las que podían permitirse echarse una foto y, sobre todo, era nulo el interés que existía por escenas de la vida cotidiana. Mintz siempre decía que si en cada carrete se conseguía al menos una foto buena ya había merecido la pena el trabajo. Como se puede comprobar a lo largo de esta exposición las becas estadounidenses permitieron muchas bobinas fotografías y magníficas fotografías.
Me parece que hay que insistir en que aunque las fotos resulten los más llamativo y espectacular forman parte de un todo, que se complementan con los audios, los vídeos y los documentos. Y que el destino ha permitido que si en el tiempo en el que la hizo no había las circunstancias para que se valorarán y se quedaran aquí, en la actualidad la transformación educativo cultural que ha sufrido el pueblo si lo ha hecho posible. Le toca a la siguiente generación perpetuar este legado. Creo.









