El post de hoy se va a centrar en el tercer y cuarto apartado de la exposición, aquellos que se centran en los lugares de Benalup-Casas Viejas y en la vida cotidiana. La gran curiosidad que sentía Mintz por todo lo relacionado con este pueblo se plasma en muchas fotografías u horas de vídeo sobre los lugares de él. Dicen que ello es muestra de gran generosidad, teoría que se confirma con los abundantes regalos que hizo a la gente del pueblo. Estas fuentes documentales constituyen un valioso recurso para conocer el Benalup de Sidonia de esa época.
Las infografías del alumnado se centran en contrastar las imágenes de los años sesenta y setenta con la actualidad. Todos los pueblos han cambiado mucho tras la crisis de la agricultura tradicional, pero en este, como en otros aspectos, los cambios han sido más tardíos y radicales. Esas transformaciones son las que constatan estos trabajos de los alumnos para los que las fotografías que hizo Jerome Mintz en sus estancia en Benalup de Sidonia resultan fundamentales. Si toda esta exposición tiene un valor añadido en cuanto a su utilización turística esta sección lo tiene aún más si cabe. Creo que estas infografías se pueden utilizar para ponerlas en los lugares de los que trata para constatar los cambios acaecidos y las singularidades del lugar. Puede resultar muy interesante para el que nos visita las infografías sobre la Alameda, la calle Nueva, la plaza de abastos, la calle San Juan o la calle Independencia, la casa de María Camacho o el patio de Varelo o las que se pueden hacer. Hay una infografía de este apartado que merece una mención especial. Un grupo de primero de bachillerato ha hecho una excepcional infografía comparando el Benalup de los sesenta con el actual, contrastando fotos de ambos periodos. El vídeo donde abuelo y nieta las comenta es, impresionante. Y es el resumen de uno de los objetivos de estas exposiciones: fomentar la empatía y colaboración entre los miembros de la familia. Pero además me gustaría insistir en que este mes de agosto, cuando la afluencia de turistas es más masiva, se podrían poner en los bares del pueblo o en los lugares que se habiliten a tal efecto.
El cuarto apartado de la exposición se refiere a la vida cotidiana. En este panel aparecen 13 infografías que versan sobre la cotidianidad y el devenir diario, como pueden ser las chozas, el carnaval, la recogida manual de agua, la costura mientras se escucha la radio o el rito de la cucharrá y el paso atrás. Como siempre fotos, vídeos, audios y textos forman parte de un mismo todo. Y constituyen unos documentos etnográficos que muy pocos pueblos pueden presumir de disponer. Nosotros podemos hacerlo gracias al americano de Benalup. Llamar la atención sobre las dos infografías sobre el carnaval. En ambas los alumnos/as contrastan los documentos existentes con la versión de los que proporcionaron la información cuatenta años antes. Pepe Colmena y Jesús Máñez lo mismo que hicieron con el americano de Benalup han hecho con los alumnos del 2019 y les han ayudado en todo lo que han podido y un poquito más. También resulta muy interesante todo lo relacionado con las tareas cotidianas, como el abastecimiento de agua no potable (magnífico trabajo de Sergio Rios), la vida en chozas (Benalup tiene la mejor colección de fotos de chozas de toda España) o la sociedad machista, con una estupenda entrevista a Gemma Durán que hable sobre el tema pero desde una perspectiva actual. Otra infografía que resulta bastante interesante es la de la romería de la Virgen de los Santos de Alcalá. Alvaro Moreno Alba contrasta el vídeo de Mintz de 1982 con otro actual realizado al santero del santuario.
Lugares de Benalup y vida cotidiana son las dos caras de una misma moneda, aquella que muestra la cotidianidad, el día a día, el devenir diario de un pueblo que unos pocos se empeñaron en extender que era muy chico y no tenía nada y Mintz demostró todo lo contrario. Ese fue su gran legado y su gran regalo.






