Cada vez que veo el legado de Mintz de forma global e integral me sorprendo más. También me ocurre si lo hago individualmente por fuentes.Eso me ocurre si lo hago con los documentos del Smithosian, las cinco mil fotografías, las cientos de horas de audios, los dos libros o las horas de outtakes o tomas inéditas. En esta sección lo estoy haciendo con las horas filmadas.
Recuerdo que Mintz, con su tremenda curiosidad dimanada de la gran generosidad que atesoraba lo grababa (también lo fotografíaba o escribía) todo y luego en EUUU seleccionaba el material y hacía diversos montajes. Con las tomas que no utilizó son con las que yo estoy haciendo esta sección. Y me dan para estudiar la vida cotidiana, los recursos naturales, el carnaval o la economía de finales de los sesenta y principio de los setenta. Hoy les presento las actividades secundarias de esa época en Benalup de Sidonia y la verdad es que ha quedado bastante completo. En este tema, como en el resto el hilo conductor es que estamos en una época de grandes cambios, está desapareciendo el mundo tradicional y está siendo sustituido por la modernidad. En esa aceleración histórica se dan grandes dualismo, enormes contradicciones persisten elementos anacrónicos con algunos muy modernos. De ello va este montaje audiovisual sobre las actividades secundarias.
Empieza, tras la introducción pertinente, mostrando como desaparece un oficio tradicional, el de los dornillos. Para la confección del relato no recurre a la nostalgia, sino a su amigo Perico Montes de Oca y a una imágenes cargadas de simbolismo. Llamo la atención sobre la última escena de esta parte donde Perico abandona el campo y dice que hasta que se muera seguirá haciendo dornillos, aunque otros materiales como el plástico los han sustituido del circuito comercial. Igual ocurre con el mundo de los zapateros. Muestra como su amigo Juan Moreno Vidal cierra la tradicional zapatería que le tenía alquilada a Maravillas en el Cañuelo y se va a vivir a Marbella, donde antes han emigrado sus hijos. También se detiene en el trabajo del zapatero con la labor artesanal de su amigo Peporro, el último zapatero que ejerció en Benalup-Casas Viejas.
La gran novedad de la economía de esta época es la llegada de la construcción como actividad más importante no sólo del sector secundario, sino de la economía en general. Ocurre un doble proceso, por un lado muchos campesinos se reconvierten en albañiles, primero en las Lomas y luego en la Costa del Sol. Por otro, lo que aprenden en estos lugares lo aplican en su pueblo, porque llevan a cabo el proceso de sustitución de chozas y casarones por casas de ladrillo. Este aspecto ocupa un papel fundamental en el audiovisual sobre las actividades secundarias.
Como la gran parte del mundo rural andaluz, la modernización benalupense se basó en el éxodo rural, la emigración, la crisis de la agricultura tradicional y la aparición de la construcción. No obstante, no se consolidó un tejido industrial que nos hubiera puesto en iguales condiciones a otras áreas de la geografía española que si lo hicieron. Muy original fue el ensayo del taller de costura parroquial que duró de 1968 a 1987. Jesús Barberán, el párroco del pueblo, llevo a cabo este interesante proyecto que entre otras cosas ayudó a que muchas mujeres entraran en el mercado laboral y con ello avanzarán un gran camino en su lucha por la igualdad con el género masculino.
En definitiva estamos ante un montaje audiovisual que nos retrata espléndidamente las actividades secundarias del Benalup de Sidonia de finales de los sesenta y principio de los setenta. Mirado individualmente posee un gran valor, este aumenta si lo consideramos de forma global con el resto de los montajes audiovisuales o integralmente dentro del maravilloso legado de Mintz.



