La Janda

Recientemente, cuando el grupo Pascual se hizo con las
riendas del hotel Fair Play Golf centró su campaña publicitaría en la
proximidad de la laguna de La Janda. Pude comprobar entonces que la mayoría de
población benalupense vivía de espaldas a ella. Ni sabía donde estaba, a que
pueblos pertenecía, ni casi lo que era. Quien siga esta serie de los nombres de
los lugares sobre la Janda podrá hacerse una idea certera sobre estas
cuestiones.


Ya sabemos que
esto de la etimología no es una ciencia cierta y existen muchas
interpretaciones. Con ello tenemos que contar. Parece que Janda viene del íbero
“Zanda” y significa balsa con entrada y salida de agua. Janda es zona hundida
endorroica donde se acumula el agua en una cantidad variable según los años y
la época de este, debido a la zona de transición entre latitudes, mares y
continentes en que nos encontramos. Por otra parte, el término laguna viene de
lago pequeño, del latín lacus, que significaba acumulación de agua. En
principio, puede parecer contradicitorio que hablemos de una laguna, cuando
sabemos que hubo momentos que llegó a tener una extensión de más de 50 Km
convirtiéndose en el mayor complejo palustre (relativo a los pantanos, marismas
o lagunas) de Europa. 
Jandilla


A medida que avanzaba la
época seca el gran humedal se iba disgregando en un rosario de lagunas de las
cuales la mayor, con aproximadamente 4.000 Has., era la Janda y en su periferia
quedaban otras de menor entidad conocidas con los nombres los cortijos o fincas
en las que se situaba. Ocupaba una especie de triángulo imperfecto desde
Tahivilla, Vejer y Casas Viejas. Tapatanilla y Tapatana (origen árabe)-La Haba
al sur, luego Jandilla (pequeña Janda), Espartinas (finca donde abunda el
esparto), Cabrahigos (tipo de higuera con flores masculinas), Alcalá (referido
al de los Gazules), El Hierro, El Aguila, El Torero (profesión del dueño de la
finca). Pegando a Casas Viejas a veces se inundaban las fincas de Beancos
(tampoco sé de donde procede su toponimia), La Morita (denominación popular de
la alquería Ben-alup), El Tesorillo (por un mítico tesoro que algunos lo han
relacionado con Don Rodrigo) Picazo o Turrujal. Cerraba el círculo Rehuelga (no he podido averiguar su
etimología). 
Espartina


Es lo que se conoce como el complejo lagunar de la Janda. Además
zonas próximas encharcadas como Cantarranas, Los Charcones (por los charcos de
aguas que se quedaban a final de primavera y principio de verano). En
definitiva un campo semántico de una zona dominada por el agua, donde la Janda
(la laguna) ejerce todo su jerarquía en el espacio y en el tiempo como
tendremos ocasión de comprobar en esta serie, dominando los nombres de lugares
referidos a flora, fauna y accidentes geográficos.


La profundidad media de la laguna era de 2,8 metros, pero,
ya hemos vistos que presentaba una gran variabilidad en el tiempo y en el
espacio. Entre finales de primavera y comienzos del verano la lámina de agua
quedaba reducida a las zonas más profundas de los humedales, para el caso de
Janda esta se encontraba en tres diferentes áreas, en su parte central conocida
con el topónimo del Charco de los Ánsares, en la zona oriental coincidente con
la desembocadura del río Almodóvar, se localizaba la zona palustre de
Tapatana-La Haba y la laguna de Tarifa, y por último en la zona occidental del
humedal la lamina de agua quedaba confinada en dos pequeños encharcamientos: la
laguna de los Hierros y del Águila. Para el caso del humedal de Jandilla este
habría reducido enormemente su extensión así como el de Rehuelga, Tapatanilla y
Espartinas, quedando en este último relegado a los encharcamientos de Casas
Viejas y Sotos de Malabrigo. A finales del verano todos estos encharcamientos
quedaban reducidos a pequeñas charcas o pozas, e incluso el río Barbate y sus
afluentes llegaban a secarse. Quizás lo más característico y singular de La
Janda fuera esta contrastada estacionalidad en su funcionamiento hidrológica totalmente
natural, sin la más mínima intervención del hombre. Esta tesis será recurrente
para próximas ideas que aparecerán en esta serie. Ayer apareció un artículo en la Voz Digital con el nombre ¿De qué viven los pueblos de la Janda?

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