La infografía 29 la realizan Julio Bravo y Dario Arias en base a una entrevista a Carla Mintz. Resulta super interesante
– ¿Qué recuerdas de tu estancia en Benalup?
– Yo era muy chiquitita, la primera vez tenía un año y me acuerdo de poco. Me acuerdo que de 6 a 8 años estuve estudiando en la escuela. Yo nunca me había puesto un uniforme para ir a la escuela, nunca había tenido hermanas de la iglesia porque en EEUU estudie en la escuela pública. También recuerdo que como escribo con la mano izquierda me decían que eso era malo, ahora escribo con las dos.
– ¿Cómo te relacionabas con la gente siendo tú de otro país?
– Yo me sentí parte de la comunidad de Benalup. Pero también me sentí diferente, porque como no era católica y vivíamos con Franco, yo tenía miedo. Nadie sabía que eramos judios y no hablamos de eso. Yo tenía miedo de la Guardia Civil y de la represión que había
– ¿Cómo cambió tu vida después de haber vivido en Benalup?
– Me cambio toda la vida, primero porque aunque cometo muchos errores el español, haber aprendido español te abre los ojos y te permite ver el mundo de otra forma, tener amigos, etc, desde que fui joven
– ¿Recuerdas alguna anécdota graciosa?
– Tengo muchos recuerdos. Por ejemplo, ir a comer pan al lado de casa. En el pueblo me sentía libre, no había miedo, siempre estábamos en la calle
– ¿Nos podrías contar alguna historia que te contó tu padre?
– Mi abuelo murió cuando mi padre tenía 17 años. Mi padre tuvo que trabajar muy duro, para entrar en la universidad. Luego vino la crisis del 29. La muerte de su padre dejó un hueco muy grande. Cuando llegó al pueblo, Pepe Pareja llenó ese vacío.
– ¿Tienes nostalgia al regresar a Benalup?
– Claro, es como volver al lugar donde estas tu familia. Cuando regresé es como volver a casa. Yo creo que mi padre no hizo su trabajo para ser conocido, sino porque ese era su cometido liberal
– ¿Echa de menos Benalup y su cultura?
– Claro, muchísimo. Lo que pasa es que el pueblo es como parte de mí, de mis padres, de mi historia. Yo quiero que la gente entienda que mi padre estaba trabajando y había cosas que él no decía porque estaba trabajando y no podía decirlas. El amaba el pueblo, pero estaba trabjando y vivir en el pueblo es un poco diferente
– ¿Nos podía contar algo de ti de cuando vivistes en el pueblo?
– Lo más importante de todo este cuento es que todo está grabado. Es importante recordar la historia y que ha pasado y que no vuelva a pasar.







