Muchos lo sabéis pero otros no. La basílica de Javier en Navarra fue el templo que influenció al maestro Girón para la construcción de la iglesia de Nuestra Señora del Socorro.
Dice Eslava Galán en el libro 1000 lugares que ver en España al menos una vez en la vida:
“El castillo roquero de Javier, casi en las lindes navarras con Zaragoza, era uno de los más antiguos de la Península, del siglo X, pero en 1516 lo aportillaron por orden del cardenal Cisneros cuando la Corona decidió cortarles las alas, o sea, los castillos a los nobles levantiscos y repondones. Esa época fue fatal para el patrimonio.
Pasaron años, lo reconstruyeron, con su puente levadizo y su torre del homenaje, y en el siglo XVI pertenecia al padre de san Francisco Javier (de hecho, san Francisco Javier, cofundador con san Ignacio de Loyola de la Compañía de Jesús, nació en este castillo y en él se mantiene su celda museo). Hoy es propiedad de la citada Compañía, que lo mantiene estupendamente y lo enseña a los turistas… Adosada al castillo y con una piedra de tono similar que hace juego con el conjunto han construido los jesuitas una gran basílica neorrománica que abulta tanto como la fortaleza”.
La basílica fue mandada construir por la duquesa de Villahermosa, entre 1896 y 1901 por Ángel Goicoechea. La Iglesia de B-CV por la marquesa de Negrón de 1915 a 1933. Es un ejemplo paradigmático del eclecticismo, del historicismo imperante a principio de siglo. Goicochea consigue una interesante mezcla de estilos. La fachada es neorománica, con arco de medio punto, capiteles y rosetón.
En Benalup-Casas Viejas el maestro de las obras fue Juan Girón que lleva a cabo el proyecto en estilo ecléctico, el predominante en la España de la Restauración. Esta Iglesia es de estilo ecléctico tardío, al hilo de la oleada de neohistoricismo que se impuso en España a finales del siglo XIX y principios del XX. Este eclecticismo historicista pretendía un revival cargado de connotaciones moralizantes en busca del modelo ideal.
En este edificio podemos encontrar un compendio de distintos elementos de diversos estilos artísticos, mezclando estilos medievales con clásicos. Las columnas jónicas de la fachada nos recuerdan los estilos griegos y romanos, o el conjunto racional y armónico nos acerca al Renacimiento o al Neoclasicismo, mientras que el abocinamiento de su portada sobre arcos de medio punto al estilo románico, las archivoltas es el elemento dominante de la portada, así como el predominio del muro sobre el vano o sus reducidas dimensiones o la existencia de falsos contrafuertes. El dominio de los ladrillos nos trae la presencia del estilo mudejar o los arcos peraltados el estilo románico.
Marcos Ramos dice sobre la iglesia de Nuestra Señora del Socorro: “Tiene el precedente en la del Castillo de Javier en Navarra, de una sola nave construida entre 1896-1901 por el arquitecto Ángel Goicoechea Lizárraga, incluso en el detalle de poner en la fachada (aquí en Benalup los nombres de los donantes en las columnas que la adornan) como se hizo en Javier con los nombre de las ciudades evangelizadas por el Santo; y en la provincia le precede la coqueta capilla neorrománica del dique de Matagorda de Puerto Real, dirigida por el ingeniero Eduardo Pelayo e inaugurada en 1878, también de una sola nave y gran cúpula circular en la cabecera, como en la de Benalup hizo el arquitecto Juan Franco Girón. Son los modelos para pequeñas superficies que necesariamente conocía el constructor de la iglesia de Benalup».
La basílica y el castillo de Javier son explotado turísticamente por los jesuista. Muy cerca de Benalup-Casas Viejas los jesuitas gestionan el colegio de SAFA Las Lomas. Esta empresa fue la que subvencionó los salones parroquiales actuales de esta iglesia que se inspiró en la de Javier y en la de Matagorda



