JUEGOS DE HOMBRES
Los juegos
son actividades lúdicas tan antiguas como el hombre. Aparecen por la necesidad
biológica de adaptarnos al entorno, entreteniéndonos y divirtiéndonos, como
vehículo de aprendizaje o perfeccionamiento primario, y sobre todo como
elemento socializador. Las actividades de esparcimiento de las sociedades
tradicionales rurales respondían a sus características y había una división muy
marcada entre hombres y mujeres, y entre niños, jóvenes y adultos.
son actividades lúdicas tan antiguas como el hombre. Aparecen por la necesidad
biológica de adaptarnos al entorno, entreteniéndonos y divirtiéndonos, como
vehículo de aprendizaje o perfeccionamiento primario, y sobre todo como
elemento socializador. Las actividades de esparcimiento de las sociedades
tradicionales rurales respondían a sus características y había una división muy
marcada entre hombres y mujeres, y entre niños, jóvenes y adultos.
Este es el
caso de los juegos entre hombres en momentos de descanso del trabajo. Esta
fotografía está tomada a principios de los setenta en El Alisoso. Una cuadrilla
de corcheros benalupenses trabajaba allí durante quince días (la famosa quincena)
y se quedaba a dormir en el tajo. Los momentos de descanso, ocio y
entretenimiento los dedicaban a juegos como el de la imagen, demostrando cada
uno su fuerza física. En ella vemos que un hombre ha conseguido levantar a
otro, el cual ha perdido el equilibrio y se agarra al pantalón del contrario;
quien dé primero con la espalda en el suelo pierde. Este juego forma parte de
las tradicionales luchas que se han ido considerando deporte. También pertenece
a ese tipo de juegos que tanto gustan al hombre, pues aparecen dos elementos
que lo identifican con su forma de ser: la competitividad y la admiración por
la fuerza física. En este caso, esta cuadrilla de corcheros se encontraba en
perfecta condición física, requisito indispensable para trabajar y exhibirse en
momentos de descanso y ocio.
caso de los juegos entre hombres en momentos de descanso del trabajo. Esta
fotografía está tomada a principios de los setenta en El Alisoso. Una cuadrilla
de corcheros benalupenses trabajaba allí durante quince días (la famosa quincena)
y se quedaba a dormir en el tajo. Los momentos de descanso, ocio y
entretenimiento los dedicaban a juegos como el de la imagen, demostrando cada
uno su fuerza física. En ella vemos que un hombre ha conseguido levantar a
otro, el cual ha perdido el equilibrio y se agarra al pantalón del contrario;
quien dé primero con la espalda en el suelo pierde. Este juego forma parte de
las tradicionales luchas que se han ido considerando deporte. También pertenece
a ese tipo de juegos que tanto gustan al hombre, pues aparecen dos elementos
que lo identifican con su forma de ser: la competitividad y la admiración por
la fuerza física. En este caso, esta cuadrilla de corcheros se encontraba en
perfecta condición física, requisito indispensable para trabajar y exhibirse en
momentos de descanso y ocio.
Estos juegos de
adultos, a veces autóctonos, eran auténticas actividades deportivas y formaban
parte de la cultura popular hoy desaparecida.
adultos, a veces autóctonos, eran auténticas actividades deportivas y formaban
parte de la cultura popular hoy desaparecida.
