Esta escena en el Chorro Grande está formada por tres secciones claramente diferenciadas: una, la mujer que ha ido a llenar un cubo de agua (¿Beatriz o María?); dos, la niña que observa la escena desde el balcón (María José Rodríguez ¿?) y, tres, la formada por los cuatro hombres que aparecen detrás de un burro, en la puerta de la herrería; de izquierda a derecha: Chano «Margarito», Miguel «Zainita», Manuel Moreno «Chinejas» y José Alcántara (conocido como «Pepe Baltasar»). Es posible que uno de ellos hubiera llevado el burro para herrarlo y los otros tres estuvieran allí charlando y viendo pasar el tiempo.
La fotografía refleja la cotidianidad de un día cualquiera en el Benalup de Sidonia de la época. Solo la mujer del cubo trabaja, los demás —puede decirse— pasan un rato de ocio y entretenimiento.
Por entonces, las condiciones de las viviendas no eran las más idóneas para permanecer mucho tiempo en el interior y el paro se estaba cebando con una tierra que vivía en plena crisis de la agricultura tradicional. En tales circunstancias, los hombres se iban a la calle, a los bares, a la puerta de estos o a los pequeños comercios e industrias que había en el pueblo. Este es el caso de la herrería de Miguel Rodríguez Blanco, que servía de punto de socialización, ocio y esparcimiento. Por eso, a la hora de contextualizar las imágenes de esta exposición, hay que insistir en la complejidad del ocio y el entretenimiento en el Benalup de Sidonia de finales de los sesenta y principios de los setenta.
Por otra parte, las fuentes eran también lugares de relación y encuentro. En este caso, el Chorro Grande, una de las principales, cumplía este cometido a la perfección.
