Tertulia familiar en torno a la radio. La fotografía está tomada en el rancho de José Ortega Herrera, «el Tío del Picón» (primero por la izquierda). En ella aparece Francisca González Pérez («Paca la del Picón», la dueña de la casa) escuchando la radio mientras cose, justo a su lado está su nieta y, a continuación, Josefa Carretero Torres y José González Bancalero. Las dos niñas que aparecen por detrás, a la izquierda, son vecinas del barrio.
Este es otro aspecto del complejo mundo del ocio y el entretenimiento, el generado por las familias. Como se aprecia en la fotografía, la corraleta de la casa de José y Paca se encuentra abierta, para que pueda ser utilizada por amigos y familiares. Por entonces, las casas no eran las estructuras estancas y cerradas en que se han convertido hoy.
La radio, la máquina de coser, las lonas, el baldo, la choza, etc., conceden a la imagen un carácter que, más que de exotismo o tipismo, hay que catalogar como el reflejo de la cotidianidad del Benalup de Sidonia de aquella época. La familia y los vecinos se reunían por la tarde en la corraleta. Los hombres habían estado trabajando en el campo y las mujeres en el hogar. Ellos, ociosos, descansan del trabajo. Ellas no lo hacen nunca: escuchan la radio y cosen. Parece que están condenadas a ello por ser mujeres. Entre chozas y cañizos aparecen dos elementos de la modernidad: el aparato de radio y la máquina de coser. Uno sirve para entretenerse y la otra para trabajar.
A veces, la reunión se originaba por la necesidad de compartir la radio, pues eran muchos los que no tenían. Lo mismo ocurrió un poco más tarde con la televisión: las casas donde había una se terminaban convirtiendo en lugares de encuentro de vecinos.
