Si se habla del farragoso mundo del ocio y el entretenimiento que Mintz fotografió en el Benalup de Sidonia de la época, hay que otorgarle un lugar especial al fútbol. Si bien empezó antes del franquismo, durante la dictadura se convirtió en el deporte rey, el espectáculo más importante, el objeto del deseo, sobre todo, del mundo masculino.
Como siempre, la motivación política andaba detrás. Es sabido que uno de los objetivos principales del franquismo fue conseguir la desmovilización política de la sociedad. Así, el deporte como espectáculo se utilizó para alimentar una subcultura carente de preocupaciones políticas e intelectuales. El deporte, sobre todo el fútbol, debido a su gran difusión, favorecía la integración social y la desmovilización del país a través del entretenimiento y la evasión. Manuel Vázquez Montalbán escribió muchas veces que la liga de fútbol y la rivalidad entre el Real Madrid y el F. C. Barcelona unió a España mucho más que el resto de las medidas de centralización que tomaron los respectivos gobiernos.
En Benalup de Sidonia, el fútbol arrasó totalmente. Aunque las instalaciones dejaban mucho que desear, los jugadores se adaptaban a las circunstancias. Un ejemplo es el que vemos en la imagen: niños jugando al fútbol en la plaza principal, la Alameda, un hecho frecuente y objeto de numerosos enfrentamientos, pues los propietarios de las viviendas de alrededor denunciaban a las autoridades las molestias que el juego les ocasionaba (el viejo problema, que aún persiste, de la utilización del espacio público). Convertir la Alameda en un campo de fútbol era algo cotidiano y en ella se jugaban auténticos partidazos, como, por ejemplo, el barrio de arriba contra el barrio de abajo, todo un clásico.
