Ayer terminó el horario establecido para visitar la exposición de Casas Viejas desde Casas Viejas. El martes próximo 1 de Abril de 5 a 8 de la tarde hemos quedado con algunos compromisos para mostrarla, si alguien se ha quedado rezagado y quiere verla será, posiblemente, la última oportunidad que haya de verla completa. Luego, expondremos -posiblemente-, una parte, en el teatro el miércoles, jueves y sábado (2, 3 y 5) coincidiendo con las nuevas representaciones de la obra los Sucesos de Casas Viejas que la compañía el hijo de la luna va a realizar. A partir del 8 de abril se expondrá parte de ella en algunos locales del centro del pueblo. A partir de Mayo viajará esa misma parte a Sevilla. También el CEP de Jérez nos la ha solicitado para exponerla en algunos Institutos.
Aprovecho la ocasión para decir que lo que se recaude en la representación de la obra de teatro del jueves 3 de abril irá destinado al viaje de estudios a Italia de los alumnos del IES de Primero de Bachillerato. Agradecer de su parte a la compañia El hijo de la luna su colaboración y animaros a vosotros a acudir a ella. Para adquirir la entrada se pueden dirigir a algunos de esos alumnos o a mí correo electrónico salustiano.gutierrez@gmail.com. En este caso yo les haría la gestión y les reservaría la entrada, hasta el jueves a las nueve de noche.
Esta fotografía de Sánchez del Pando es uno de los logros de la exposición Casas Viejas desde Casas Viejas. Pues se ha conseguido identificar a estas tres personas que posan ante el fotógrafo que acompaña a la Comisión Extraoficial que visita a la familia de las víctimas el 19 de febrero de 1933. Se trata de los padres de Manuel y Juan García Benítez y de la mujer de Manuel Benítez Sánchez “Manolete”, los tres asesinados en la corraleta de Seisdedos el 11 de enero por las fuerzas del Capitán Rojas. En concreto aparecen en la fotografía, de derecha a izquierda, Sebastiana Reyes, José Garcia y Dolores Benítez. Este tratamiento de los Sucesos de Casas Viejas desde Casas Viejas creemos que es significativo y sigue la senda marcada por Mintz en Los Anarquistas de Casas Viejas.
