Las fotografías son de José Luís Gutiérrez Molina
Casas Viejas. El lunes día 7 de enero tuvimos la suerte de asistir a un ensayo completo de la obra de los Sucesos de Casas Viejas. La excusa era la supervisión de algún detalle histórico.
No pudimos sacar mejor impresión de la obra. Desde el punto de vista histórico me pareció excelente. La han basado en la obra de Mintz, los anarquistas de Casas Viejas, pero la han actualizado con datos de las últimas investigaciones, de tal modo que aparecen detalles y aspectos novedosos que no aparecen en ningún otro libro de los muchos que se han
escrito sobre el tema. Aparece, también, en la obra la mejor colección de fotografías existente sobre los Sucesos y Casas Viejas en el 33. Desde el punto de vista técnico que creo va a ser todo un «pelotazo», el tipo de pantalla interactiva que utilizan, así como la música y la puesta en escena en general me impresionaron muy gratamente. Los actores y las actrices se lo han tomado con tanto interés y dedicación que cumplen todos a la perfección. Como ocurre siempre en estos casos, nos gustarán las interpretaciones de unos más que de otros, pero se trata de un trabajo en equipo y colectivo que como dice el tópico, y en este caso es verdad, es tan
importante el trabajo de los que se ven, como el de los que no se ven. Pero es más, su extracción popular, voluntaria y las dificultades que han tenido que salvar le otorgan un plus añadido a ellos y la obra que hay que valorar. Por todo esto animo a todo el mundo, benalupenses y no benalupenses, a que hagan el esfuerzo necesario para que asistan a esta representación teatral. La primera sesión del día 12 es para los congresistas y la del 13 para los primeros trecientos y pico afortunados.
Estoy totalmente convencido de que va a haber la suficiente demanda para que sean necesarias bastantes más sesiones y por ello creo que que quien prefiera contar la obra a que se la cuenten debe de manifestarlo en el sitio que indiquen. Pero se me ocurren todavía dos razones más para verla y hacer lo que sea necesario para poder asistir a una representación de ella. En primer lugar la emotividad, la escena del fusilamiento con quejido y baile flamenco incluído y la final de las mujeres hace que aparezca Espinete hasta en mi cabeza, pero, además, toda la obra constituye una catarsis colectiva y necesaria. Creo que son dos palabras a subrayar; colectiva y necesaria.
Por último, se trata de que cerca de cincuenta benalupenses han decidido que ya esta bien de que le cuenten la historia de su pueblo y han decidido contarla ellos, han querido, como dice la frase del cartel, 75 años después cambiar el comunismo libertario por el teatro en libertad, han rechazado el pescado y han cogido la caña de pescar. Así que te aconsejo que hagas lo que ellos, asiste a la obra de teatro, que no te la cuenten, cuéntala tu. En eso, también, consiste la libertad
