Ayer, volvió a sacar el asunto de José Vela Morales en la sesión de esfemérides el Diario de Cádiz. La relación del atentado con los Sucesos se observa claramente, además de en la detención de los anarquistas, en esa carta que José Vela manda al periódico de la CNT. Dice, entre otras cosas: «Hace pocos días, el jueves 28 de septiembre, un asesino, un cobarde pistolero, traicioneramente, con la vileza que guardará en su alma, atentó contra mi vida…Alejado de luchas y conflictos sociales, dedicado a ganar el sustento de los míos en mis negocios agrícolas y de ganadería, no puede sospechar nunca estar amenazado por una mano criminal… y recopilando mis recuerdos, y según las versiones de unos buenos amigos, se viene en consecuencia de que este atentado se incubó en los tristes sucesos de Casas Viejas. Mis abuelos, mis padres y nosotros, todos, hemos residido siempre en esta aldea dedicados a la labor agrícola, porque en su término radicaban nuestros predios, a los que llevábamos en arrendamiento… Este atentado infame «puede haberse incubado con las informaciones absolutamente falsas, absolutamente amañandas e incalificables que circularon en algunos periódicos, y también en las venenosas líneas de un libelo despreciable escrito (¿Han pasado los bárbaros?) sólo para estafar incautos e ignorantes, y para nublar conciencias de pobres gentes obcecadas»; y hoy quiero salir al paso de aquellas calumnias, de aquellas insidias. Ni yo tomé la menor parte en la represión de las autoridades ni es cierto que facilitara medio alguno en dicho sentido…» En el mismo periódico, Miguel Pérez Cordón, según aparece en el libro de José Luís Gutiérrez Molina, Casas Viejas del crimen a la esperanza, le responde: «¿No recuerda usted aquellas interminables conversaciones en casa de Juan Pérez (hoy pub el Tato), en las que usted tan rabiosamente intervenía, hablando siempre mal de los trabajadores, del sindicato y de las ideas que se propagaban?… ¿No recuerda usted que nada hizo por impedir aquel crimen, sino que aprobasteis la acción destructora de las fuerzas que pedisteis para que salvara vuestro capitales?… ¿No recuerda usted los malos tratos que se le daban a los detenidos, mientras usted, su hermano y otros paseaban y sonreían satisfechos en la plazoleta, junto al cuartel?. ¿No recuerda usted cuando una comisión de Paterna de Rivera (encabezada por el mismo Cordón) llegó a Casas Viejas para recoger los huérfanos y usted paseaba, con gesto retador, viendo marchar detenidos de aquella comisión?. Y si usted nada de esto recuerda, su conciencia se encuentra tranquila, de nada le acusa, ¿por qué ha fijado su residencia en Cádiz, perjudicando tan enormemente sus negocios?». Tras estos incidentes José Vela Morales marchó a vivir a Gibraltar, después a Marruecos donde monta una fábrica de calzado. La casa del pueblo la vendió, una parte a Manuel Sánchez y otra a los hermanos Pérez Blanco. José Vela Morales siguió teniendo grandes propiedades en Casas Viejas. Y gran parte de la expansión
reciente del pueblo se ha hecho sobre terrenos vendidos por sus descendientes. El rol real que jugó en los Sucesos es un asunto que nunca se ha aclarado.