Hay personas que viven para mandar y tener poder como aquel Kane de Welles, hay otras que coleccionan cosas o dinero, los hay también que como los buenos arbitros quieren pasar desapercibidos por este «valle de lágrimas» y otros que quieren contruir la historia, que hacen todo lo posible por dejar huellas en el espacio y en el momento en que le ha tocado vivir. «El Santo» es uno de estos últimos. Las letras de la comparsa Carretera y manta, no hacen más que confirmar la tesis anterior. A partir de ahora, quien quiera estudiar el Benalup-Casas Viejas de los albañiles, el del finales del siglo XX, el que dejó atrás el franquismo y comenzó la democracia no tiene más remedio que remitirse a este libreto.
Somos un pueblo formado en base a idas y venidas, las llegadas de finales del XIX y del XX y las emigraciones de los Sucesos, la guerra civil y los sesenta a Torrent. Somos un pueblo que llevamos lo de buscavidas en la sangre, en los genes. La transformación de un poblado en un pueblo, de jornaleros en trabajadores del ladrillo, del subdesarrollo a la economía moderna pasa por estos albañiles que también están retratados en la comparsa Carretera y manta. Podemos leer en la presentación
maldita además…
Pero los que aquí quedaron gastaron sus manos
para levantar
un barrio que antiguas chozas transforma, orgullosas,
en pueblo ejemplar.
Hijos, carreta y manta, vuelven siempre a casa
no dejan su hogar».
Es decir, son los que en los setenta van a poner las raíces del actual B/CV, aquellos que no emigran a Valencia, esos albañiles buscavidas, que primero en bicicleta y después en coche van a ayudar a construir el desarrollismo reciente del sur español y en base a su autoexplotación a través del destajo comprar casa y coche.
Lo mejor para mí algunos pasodobles y el popurrit. El pasodoble sobre el poblado de las Lomas como escuela de los trabajadores de la construcción en sencillamente
magistral, inevitablemente habrá que recurrir a él cuando se quiera ejemplificar donde aprendieron el oficio los albañiles benalupenses, o el de los siete olmos de la Alameda o el de Antonio Casas o el del abandono de la calle Medina. El Popurrit es para detenerse en él. Ahí concentra la historia de nuestros setenta y ochenta. «Santo» le pasa revista a la situación de la postguerra, al trabajo en el campo en los sesenta, los cultivos industriales, la desecación de la Janda, la construcción del poblado de las Lomas, la emigración pendular a Marbella y la sustitución de las chozas por casas con la colaboración de todos los albañiles, caso del barrio Santo Domingo, y del Contrito. Termina el recorrido con la consecución de la independencia y me parece que ese final no es casual. «El Santo» ha historiado a través de esta comparsa una etapa fundamental de nuestra historia y a una clase social y económica; la de los albañiles, esos que con la carretera y manta se buscaron la vida de ellos y de los suyos. Es el sino de esta tierra de venidas y llegadas, de caciques y jornaleros, de albañiles que utilizaban la carretera y manta para huir de ellos y que ahora pasan por una situación crítica. Ese espíritu buscavidas y aventurero propio de los pueblos nuevos y de aluvión fue el que formó el pueblo en el siglo XIX, lo desarrolló a finales del XX y lo tendrá que sacar de esta crisis en la segunda década del XXI. Decía el domingo en lo de Acho un antropólogo inglés que le encantaba el carnaval de este pueblo, que no era como el de los otros pueblos de la Janda, que aquí estaba todo muy mezclado. Creo que se refería a esa alianza entre la cultura oficial y popular que empezó Angelín en los sesenta y ha continuado «El Santo» hasta la actualidad. Son las letras de Carretera y manta propias de la madurez de un autor que tan buenas agrupaciones ha escrito para nuestro carnaval. Un autor que colecciona ya muchos libretos de carnaval.
Dos versos…
Mi niñez, hambre de choza bajo techo en castañuela, vio crecer,de comer, imagina carne en la cazuela
hotel, club y supermercado, cine en medio de una plaza;
levantaremos también una escuela
que Marbella nos espera.
Y el Lunes de «madrugá» carretera y manta van…
Fin de semana a currar.
Serones de arena, camión del Contrito, ladrillo a compás.
Vivienda en alberca, bandera el Domingo al aire ondeará.
Esfuerzo entre todos que calle por calle,
que codo con codo, guiso a guiso, nace
un barrio que solo vida cobrara.
Nos sobran gobiernos que trabas nos pongan
peón y arquitecto, cada uno es aquí. Libres como el viento,
fueron nuestros viejos ejemplo a seguir
Las fotos de Mintz, salvo la segunda y la tercera que son del libro La Tierra.


Llevo leídas todas las entradas sobre el carnaval y la verdad es que me puedo imaginar cada una de las comparsas gracias a la forma que tienes de analizar y comentar cada una de ellas hasta ahora.Para los que quizás no podamos ir este año al carnaval por razones varias es un placer leer lo que acontece en mi pueblo durante las fiestas. Necesitaba agradecerte la labor que desde unos años atrás estas haciendo por la fiesta de febrero y por su historia(todo el que lo ame deberia hacerlo o por lo menos reconocer tu labor).
No te voy a decir quien soy pero mi padre salía en los Dormilones, y sigue bebiendo del chorro grande que no de la olla, ya me entiendes, es también albañil.