y el de Casas Viejas
tiene una marcada
desinencia ibérica!
¡Casas Viejas somos
desde la Edad Media,
y, a lo que parece,
no cambió la fecha!…
¡Como en “medioevales”
siglos, la tragedia
surge entre los hombres
que parecen fieras!…
¡Cruel es ataque;
cruel la respuesta;
las casas de adobes;
el odio a la puerta!…
Ante el nuevo atavismo
mi pregunta es ésta:
¿Cuándo nuestra España
será “Casas Nuevas”?
¡Ay!… ¿Cuándo entre hermanos
no habrá violencia?…
¡Cuando para todos
Será la riqueza?
¿Cuándo dará flores
la fraterna esencia
el rosal humano
de la intransigencia?…
¿Cuándo habrá trabajo,
alegría y fiesta,
odio a verte sangre
sobre incultas tierras?…
¡Casas Viejas somos
y hay que hacerlas nuevas,
pero, sobre todo,
hay que hacer escuelas!
¡Esas son las casas
que el buen pueblo anhela
para que sus hijos
dejen de ser fieras!…
¡De Zeus con rayos,
de Marte con fuerza,
del fiero Saturno
Dios que en la leyenda
devoró a sus hijos,
adivinemos Minerva!
Me parece impresionante este poema publicado por el periódico la Libertad, tres días después de los Sucesos.
