Aunque existen noticias y coplillas de transmisión oral del carnaval de Benalup de finales de los años veinte y principios de los treinta, tras los sucesos y la guerra civil, este desapareció hasta principios de los años cincuenta en que bajo la denominación de “murgas” volvieron a cobrar vida los carnavales en nuestra población. Aún se recuerda carnavaleros famosos como el “Pito” y el “Tirilla” que en los sesenta emigraron como muchos benalupenses a Torrente, ciudad valenciana hermanada recientemente con Benalup. En estos años aparece el autor más importante que ha conocido el carnaval benalupense: Ángel Guillén Benítez, “Angelín”. Este hombre, además de letrista carnavalero fue un luchador incansable por la independencia de nuestro pueblo que tristemente falleció sin conocerla en el año 1987. Curiosamente y esa es una de las grandezas del carnaval, como anuario de una población, el dato de su muerte se deduce de las letrillas que al año siguiente se le dedicaron.
“Angelín” fue el primero que abrió el fuego carnavalesco de la independencia como así consta en los libretos que conservamos fechados en el año 1963, poco años después del primer intento oficial por conseguir la misma. Estos libretos de la murga “Los Bandoleros” bajo el epígrafe “Fiestas folclóricas benalupenses” con sus primera y segunda partes contienen el siguiente pasodoble-presentación:
Es evidente, porque nuestros mayores lo corroboran y lo más importante, las coplillas de la época lo denuncian para que en Benalup hubiera Carnaval o cualquier tipo de fiesta o feria, los comerciantes eran los que tenían que “mojarse” porque, y en esto sí que hay que insistir, el pueblo al carecer de Ayuntamiento propio no contaba con presupuesto alguno ni para luces o adornos festivos en las calles, ni mucho menos, que cubriera gastos de ropa o instrumentos para los “mamarrachos” de “murguistas”. Para colmo en pleno auge del franquismo y con el precedente de tratarse de Casas Viejas, cualquiera levantaba la voz contra los dirigentes. No obstante la fiesta vuelve a celebrarse tres años más tarde y el mismo autor “Angelín”, esta vez por duplicado, continúa la reivindicación. Leemos primero su pasodoble-presentación:
