En esta serie sobre pasodobles de Santo suelo comentar uno, como excepción dos, pero esta es la única vez que aparecerán tres y la razón es muy sencilla; los tres tratan sobre el mismo personaje; el maestro Ángel Guillén, más conocido como Angelín. El primero es de 1989 de la comparsa Casas Viejas, el segundo de La Janda 1992 y el tercero del Pregón de los Ausentes de 2008. Es decir, 19 años del primero al tercero. Los tres se basan en un artificio barroco, muy al gusto del autor.
En el primero es una carta que recibe la agrupación de Angelín, el segundo es un pasodoble «Con tu pluma escribir» y el tercero, es el pregón que Angelín escribe cuando baja del cielo al otro cielo, a Casas Viejas. En los tres se repiten una serie de palabras que son reflejo de la temática no sólo de estos pasodobles, sino también, de toda la literatura carnavalesca del Santo y Angelín. Así el río Barbate o la Laguna de la Janda que posteriormente van a ser tan usados por los autores locales hay que buscarles su origen en estos dos autores. O el Cañuelo como lugar donde vivía y trabajaba el maestro Angelín o Casas Viejas e independencia, para los dos primeros, como temática principal de las letras de los dos. Al margen de las coincidencias para entender estos pasodobles hay que situarlos en su contexto. El primero pertenece a la comparsa Casas Viejas, una agrupación que se hizo para ir al teatro Falla y reivindicar la Independencia. No podía faltar un pasodoble donde se uniera el piropo al pueblo, la solicitud de segregación de Medina y recuerdo al «Ángel comparsista». El segundo pertenece a la comparsa la Janda en 1992. El año anterior Benalup había conseguido la Segregación de Medina Sidonia y Santo, amigo y yo me atrevería escribir seguidor y alumno aventajado de Angelín, no puede dejar de acordarse de él para quejarse de que no esté en Benalup cuando se ha conseguido su sueño. Impactante ese verso final «Somos libres Angelín». En el tercero, al contrario de los dos primeros, no aparece el tema de la Independencia. Está escrito en 2008 y el asunto de la Independencia está ya amortizado. Se utiliza la bajada del ausente para hacer un pregón de la excelencias de su pueblo, rematado con otro final típico del autor «que el cielo es su fiel espejo/que el cielo es mi Casas Viejas»
Los tres pasodobles son utilizados en un intervalo de 19 años de diferencia para cubrir una de las secciones más cuidada y querida por el autor; el pasodoble piropo dedicado a su pueblo. Para ello utiliza en distintas vertientes a su amigo y admirado Angelín. Y es que por encima de las coincidencias temáticas de estos tres pasodobles se sitúa el hecho de que estamos ante dos autores; Angelín y El Santo, con muchas coincidencias de estilo y contenido en sus coplas. Los dos, maestros de profesión, optan por Benalup como tema principal de sus composiciones, los dos ensalzan su belleza y sus ansias de libertad, los dos, son en definitiva, los autores más importantes, por calidad y continuidad, de pasodobles del carnaval benalupense. Los dos representan al modelo de carnaval que se impuso en los ochenta, desbancando al murguero, tradicional y de pueblo. Los dos han bebido de las mismas fuentes; el carnaval gadita. Angelín en el carnaval franquista y del primer tramo del carnaval democrático, el segundo desde los ochenta hasta ahora. Creo yo. Una última apreciación. No me gusta eso de que nadie es profeta en su pueblo, no sé si la frase es cierta o no, lo que sí tengo claro es que injusta. Y esa es otra coincidencia, a ambos, al menos hasta la fecha, no le ha sido reconocida suficientemente su labor y su lucha en torno a su pueblo, donde el carnaval, como es lógico, es una parte de un todo.




Santo es un genio, yo le tengo muchísimo cariño,y aunque vivo fuera desde hace muchos años le aprecio, le admiro y me alegra enormemente cuando coincidimos en Benalup. No tengo el gusto de conocerte Salu pero los benalupenses estamos en deuda contigo por lo que nos enseña a diario sobre nuestro pueblo. Gracias