los años consecutivos que lleva esta comparsa femenina cumpliendo con su cita
anual con el carnaval, convirtiéndose esta consolidación de la comparsa
femenina en la característica más importante del carnaval actual. Pero los
obstáculos y dificultades para que ello ocurra son importantes. Cuando tomaron
la decisión de salir este año no tenían ní músicos, ni instrumentos, ni local y
un día antes de la actuación uno de los guitarras las abandonó. Le han sacado
un cuplé pero no han tenido tiempo para aprendérselo. La renovación de la
agrupación ha sido muy importante. Han quedado ocho mujeres, de ellas tres
llevan haciéndolo los cinco años, una hace cuatro y dos desde el año pasado.
Los cinco hombres son nuevos y a diferencia de la vida real tienen un papel
secundario al menos en el ámbito público.
El tipo es femenino, al igual que las
que dan la cara, la temática de las letras o el diseño del libreto. La letra
vuelve a ser de Juanma Vera “por escribir coplas que nos recuerdan al susurro
del viento” y la música de Balbino “por crear melodías tan bellas como el
sonido del mar”. Por cierto, en el mundillo carnavalero ha impresionado la
música de esta agrupación, augurándosele un gran futuro a este polifacético
músico en el mundo del carnaval. En los agradecimientos también aparecen a
Davinia y el Peluka (otra) “por hacernos relucir como flores en primavera” y a
ellas mismas, a su persistencia ante las dificultades “por mantenernos firmes
como un árbol bicentenario aportando momentos maravillosos”.
me ha gustado mucho la música, la afinación, el compás. Suenan magníficamente,
sobre todo, en los bares. La primera vez que las escuché fue en el teatro y no
me enteré de casi de nada. En los bares ganan mucho. En cuanto a las letras
comentar varios aspectos. Está muy conseguido que el tipo se imponga en la
mayoría de ellas, sobre todo en el popurrí, un canto al paso del tiempo donde
se combina la naturaleza, Benalup y el carnaval. En la temática, al igual que
el resto de las agrupaciones dominan los asuntos generalistas, siendo poco
críticos e incisivos con los asuntos locales. Así hay un pasodoble sobre
Andalucía y otro sobre la emigración de los jóvenes. En cuanto a los cuplés se
le canta a los programa televisivos gastronómicos, a la ciclogénesis explosiva
y uno crítico al PP. Los temas locales son los que a mí más interesan. En el
piropo al pueblo declaran su indiferencia ante las críticas a la situación
local “que yo no soy nadie, ni madre, ni diosa, ni tengo mi reino si no es a tu
vera” y precioso el pasodoble al bar de Acho ante el hecho presumible de que se
cerrará sus puertas. Es el que más me ha gustado del repertorio. Hay un cuplé
sobre el asunto polémico del año en el pueblo, el “affaire” Ruffec. El letrista
toma partido “resulta que era un engaño del fulano”, en el sentido contrario
que la agrupación de Paco Puerto. Esto es lo bonito del carnaval, la libertad y
el reflejo de la vida cotidiana del pueblo en ese año.
gustaría terminar resaltando la necesidad para el carnaval benalupense de esta
comparsa femenina. Esperemos que el año que viene continúen siendo
imprescindibles.
