Los fotoperiodistas y periodistas acudieron a los sucesos un día después de los hechos, el día 12 pero las fuerzas del orden público no los dejaron entrar en el pueblo; los controles del cruce de la Cabrala y de la carretera de Vejer lo impidieron. Los argumentos que esgrimieron se referían a que los acontecimientos revolucionarios que estaban desarrollándose ponían en jaque la seguridad. Ello no correspondía a la verdad pues, como se sabe, no hubo enfrentamientos directos, salvo el ataque del cuartel que se limitó a la madrugada del día 11 (si acaso también el asalto al casarón de Seisdedos).
Cuando les permiten entrar, ya el día 13, la situación está totalmente controlada, pero ellos no han venido a Casas Viejas a relatar la normalización de la situación. El día 14 ABC publica esta portada con un pie de foto muy significativo: La instantánea está realizada dos días después desde la puerta del casarón, en la calle Nueva, donde los periodistas fueron a reconocer el lugar de los hechos. Guardias civiles y de asalto dan una vuelta por esa calle, los fotoperiodistas aprovechan para hacer fotos y plantear la situación como una ronda de reconocimiento «después de la empeñada lucha», aunque habían pasado ya dos días y la situación estaba más que controlada. Lo obvio en ese momento era que la culpabilidad de lo acaecido recaía en «los extremistas que les agredieron».
Cuando les permiten entrar, ya el día 13, la situación está totalmente controlada, pero ellos no han venido a Casas Viejas a relatar la normalización de la situación. El día 14 ABC publica esta portada con un pie de foto muy significativo: La instantánea está realizada dos días después desde la puerta del casarón, en la calle Nueva, donde los periodistas fueron a reconocer el lugar de los hechos. Guardias civiles y de asalto dan una vuelta por esa calle, los fotoperiodistas aprovechan para hacer fotos y plantear la situación como una ronda de reconocimiento «después de la empeñada lucha», aunque habían pasado ya dos días y la situación estaba más que controlada. Lo obvio en ese momento era que la culpabilidad de lo acaecido recaía en «los extremistas que les agredieron».
La Vanguardia el 18 de enero se hace eco de estos sucesos. Presenta varias fotografías con unos pies de fotos muy significativos. En la primera aparece el siguiente: «un guardia de asalto sobre la tapia de la choza de «Seisdedos» uno de los rebeldes que más se distinguieron en la lucha contra la fuerza pública». Se demostró luego que el viejo Seisdedos no había participado en nada de los hechos de la mañana del día once, pero lo más manipulador fue la imagen del guarda de asalto sobre la tapia, con actitud de encontrarse en pleno combate. No lo dice literalmente, pero el texto y la foto mandan ese mensaje subliminal. De igual forma podemos analizar foto de la derecha y escrito que la acompaña: «Fuerzas de la Guardia Civil y de Asalto registrando las casas del pueblo después de haber reducido a los rebeldes». Sabemos que la imagen es un montaje, que no responde a ningún registro y que está realizada dos días después. Volveremos más tarde a ella porque ha sido el icono de los sucesos de Casas Viejas.
Si la portada del día 14 de enero de ABC era significativa, la del Mundo Gráfico del 18 de enero no lo es menos. Las fotos están realizadas en el mismo día y en el mismo lugar: en el casarón de Seisdedos. La portada es un montaje con dos recortes de fotos de Serrano, pero el pie de foto no tiene desperdicio tampoco: «LOS GRAVES SUCESOS REVOLUCIONARIOS DE CASAS VIEJAS. La aldea
gaditana de este nombre fue escenario de las más trágicas escenas a que ha dado
ocasión el temerario y absurdo movimiento anarcosindicalista que ha estremecido
recientemente a España. La tenaz rebeldía de los campesinos contra la fuerza
pública obligó a ésta a lanzar bombas de mano contra la casuca en que se habían
hecho fuertes los levantiscos de Casas Viejas, dieciséis de los cuales
perecieron entre los escombros de la casa incendiada. He aquí un guardia civil
y otro de asalto, en servicio de exploración y vigilancia durante los sucesos.
(Foto Serrano)». Empezaremos analizando los calificativos que se utilizan,»absurdo y temerario«, adjetivos subjetivos y sin contextualización alguna. «La tenaz rebeldía de los campesinos contra la fuerza pública…contra la casuca en la que se habían hecho fuertes los levantiscos…», en esta expresión vuelve a reforzar la idea de que los muertos son el resultado de la rebelión de los campesinos que se enfrentan de igual al igual a las fuerzas del orden y que fruto de ello son los «dieciséis de los cuales perecieron entre los escombros…». Para nada habla de la razia, de la desigualdad de fuerzas y armamento y de los doce fusilados en la corraleta. Pero deja para el final el mensaje breve, conciso y rotundo que transmite su mensaje: «He aquí un guardia civil y otro de asalto, en servicio de exploración y vigilancia durante los sucesos«. Por supuesto, las dos fotos responden a sendos montajes, aunque que no es lo mismo verlo en la portada juntos y con el pie de foto comentado que en el archivo de Martín Patino donde aparecen de la siguiente forma y con este significativo pie de foto.
gaditana de este nombre fue escenario de las más trágicas escenas a que ha dado
ocasión el temerario y absurdo movimiento anarcosindicalista que ha estremecido
recientemente a España. La tenaz rebeldía de los campesinos contra la fuerza
pública obligó a ésta a lanzar bombas de mano contra la casuca en que se habían
hecho fuertes los levantiscos de Casas Viejas, dieciséis de los cuales
perecieron entre los escombros de la casa incendiada. He aquí un guardia civil
y otro de asalto, en servicio de exploración y vigilancia durante los sucesos.
(Foto Serrano)». Empezaremos analizando los calificativos que se utilizan,»absurdo y temerario«, adjetivos subjetivos y sin contextualización alguna. «La tenaz rebeldía de los campesinos contra la fuerza pública…contra la casuca en la que se habían hecho fuertes los levantiscos…», en esta expresión vuelve a reforzar la idea de que los muertos son el resultado de la rebelión de los campesinos que se enfrentan de igual al igual a las fuerzas del orden y que fruto de ello son los «dieciséis de los cuales perecieron entre los escombros…». Para nada habla de la razia, de la desigualdad de fuerzas y armamento y de los doce fusilados en la corraleta. Pero deja para el final el mensaje breve, conciso y rotundo que transmite su mensaje: «He aquí un guardia civil y otro de asalto, en servicio de exploración y vigilancia durante los sucesos«. Por supuesto, las dos fotos responden a sendos montajes, aunque que no es lo mismo verlo en la portada juntos y con el pie de foto comentado que en el archivo de Martín Patino donde aparecen de la siguiente forma y con este significativo pie de foto.
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| Serrano (Positivo recortado utilizado para fotomontaje portada Mundo Gráfico 18-1-1933) |
No resulta menos espectacular todo el montaje y la especulación en torno a la foto de las tres amigas conmemorando la formación del grupo Amor y armonía en diciembre de 1932. Según la familia Lago, este retrato se encontraba en la choza de Fernando Lago y fue robada por los periodistas y después utilizada hasta la extenuación. En un principio confunden a Manuela Lago con Josefa Franco, luego con María la Libertaria; pero el colmo llega cuando en el 2005 a la foto en blanco y negro, como era obligado en aquella época, se le añaden los colores negro y rojo sobre el pañuelo de la supuesta María La Libertaria para hacer propaganda de un hotel previsto en un principio que se llamara así. Además de la confusión de nombres, en los pies de fotos encontramos falsedades como «…nuera de Seis Dedos, a quien ayudó a mantener un tiroteo…» o «…su tío que fue muerto después de cacheado». El de la fotografía no es Juan Estudillo Mateos, tampoco murió en los sucesos, sino que se suicidó en el 36 arrojándose a un pozo. La foto de Manuela Lago evidentemente no es de Serrano aunque así se muestre en varias utilizaciones de la misma . Es más, el individuo que están cacheando, aparece varias veces en las fotos de Serrano y Sánchez del Pando en momentos totalmente distintos (en el cuartel o en la calle San Juan por ejemplo), por lo que no sería muy descabellado pensar que la detención también es un simulacro.
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| Foto montaje que coloreó la empresa Huertos de Casas Viejas para presentar el hotel María La Libertaria. En realidad se trata de Manuela Lago |
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| Foto realizada en diciembre de 1932 para el grupo juvenil feminista y anarquista «Amor y armonía». Aparecen por este orden Francisca Ortega, Ana Cabeza y Manuela Lago |









