Me manda mi amigo José Luis Gutiérrez Molina la ficha que tenía de Antonio Gómez Máñez el servicio de información de la Guardia Municipal de Cádiz. Voy a comentar algunos aspectos.
En primer lugar el apodo no era «El Casas Viejas» sino «Petaca» lo que ocurre que como apodo este se consideraría más peligroso y despectivo. Su segundo apellido no era Múñoz, sino Máñez. Acierta cuando dice que ha nacido en 1909, que es hijo de Juan y Gertudris (no Gestudris), que vive en Cádiz, a donde se fue en 1926, en la calle General Menacho 17, (al lado de la Plaza Mina, entre esta y la Alameda) siendo su profesión la de albañil. Nació en Casas Viejas, doliendo a la vista ese Benalup con V y de Medina. Si acaso Benalup de Sidonia.
El informe data del 18 de febrero de 1955 y se basa en otro del 4 de agosto de 1952, donde se le tacha de conducta mala «pública y privada» pues perteneció a «CNT, F.A.I, al Ateneo Libertario y Comunista». Ya se sabe que en aquella época todo el que fuera de izquierdas se le consideraba una persona negativa, lo mismo que a un sector actual le está pasando en la actualidad.
Aunque obvia en esta ficha policial su participación en los sucesos de Cádiz de 1931, en el atentado de septiembre del 33 a José Vela Morales o en el tiroteo de noviembre de ese mismo año en el teatro de San Fernando en un mitin en el que participan entre otros José Llauradó, José Antonio Primo de Rivera y José María Pemán se centra en su participación en la Guerra Civil «cuando estalló el Glorioso Movimiento Nacional». Dice que en ella actuó de Comisario político. Al «bandolero» que se refiere el informe es a Pedro Moya Paredes, cuando este tras el fallido intento de pasar a Francia decide huir a Tanger. Con este terminó enfrentándose duramente ya que mientras que el primero continuó en las filas anarquistas, el segundo se pasó al comunismo, durante el franquismo. Son conocidos los enfrentamientos entre ambas facciones de la izquierda. Jesús Máñez sobrino de Pedro Moya Paredes cuenta que “Petaca” y Pedro Moya eran enemigos irreconciliables, prueba evidente de que si alguno estaba en un bar jugando a la cartas, si llegaba el otro no entraba en el establecimiento.
Me llama también la atención como la ficha dice que el 18 de febrero de 1955 Petaca se encuentra en la cárcel por «censurar la actuación del Jefe del Estado Español» , prueba evidente que durante el franquismo no existía la libertad de expresión y la crítica al régimen se pagaba con la pena de prisión. Me ha parecido oportuno traer este documento al blog en épocas electorales para mostrar la evidencia de que hubo algunas personas que no se cambiaron de chaqueta, que no se adaptaron a las nuevas ideas imperantes y que pagaron su coherencia pasando una buena parte de su vida en la cárcel. En parte gracias a esta postura hoy gozamos de esa fiesta imperfecta, pero fiesta al fin y al cabo, de la democracia que son las elecciones. Desgraciadamente aquellos que siguieron luchando por la libertad durante el franquismo no han obtenido el reconocimiento debido en la actual época democrática.
Petaca terminó viviendo en la Yeguada, con las ideas de siempre y sin haber renunciado a lo largo de su vida a ellas. De esta última etapa es esta foto de Ramos Espejo donde lo vemos (el tercero por la izquierda) junto a otros dos camaradas izquierdistas, Francisco Jiménez y Miguel Pavón.



Gracias Salustiano por contar la historia de mi tío-abuelo.
Me ha emocionado ver su foto que era como lo recordaba de pequeño y de joven. Saludos cordiales
Gracias por tu publicación me he emocionada al ver a mi tío-abuelo que tuve la suerte de conocer hasta mis 19 años. Esta igual tal como lo recordaba.
Saludos cordiales.