En la hemeróteca digital de la Biblioteca NacionalPasado una decena de días de los sucesos varios periódicos de derechas y católicos se pasan por Casas Viejas realizando sendas crónicas. Aunque el tema central es la caridad a la que están siendo sometidas los hijos y las hijas de las víctimas gracias a la labor del párroco Andrés Vera que recoge las aportaciones económicas de los propietarios para comprar pan para ellos, aparecen una serie de recurrentes y comunes temas.
Como por ejemplo que la ideología anarquista tuvo la culpa de los trágicos sucesos, o que la iglesia aún no está terminada y se salvó de las destrucción porque el comité considero que se podría utilizar para otros fines. El cura agradece labor de la marquesa Pardo Figueroa como principal benefactora de las obras para la construcción de la iglesia y se queja de la laicización de la sociedad casaviejas pues frente a 4 ó 5 bodas cristianas ha habido 400 por el rito civil, lo que explica los trágicos sucesos. También todos los periódicos católicos se hacen eco de la visita de los periodistas Ramón J. Sender y Eduardo de Guzmán y como tuvieron que irse para evitar el linchamiento





Por la misma fecha en el periódico anarquista Tierra y Libertad se leía:» Vedles en la «foto». Es la primera vez que se «retratan; y hasta sonrién un poco cuando el fotógrafo les dice lo del consabido «pajarito». Todos en alpargatas; es su calzado de días de fiesta. Algunas niñas llevan la túnica negra del «luto». Un pie desnudo asoma imprudente por un huequecito. Tres niñas -las tres que se hallan en primer plano- lucen sendos panes larguiruchos, que les han regalado en casa del cura. El cura es un pobre mastuerzo a quien manejan los burgueses a su gusto. ¿Quién ha dicho que son malas personas? ¿Quién ha dicho que explotaban a los obreros asesinados? Ahí está la prueba; esos panecillos son suyos. Se los dan ellos a los niños huérfanos. El cura es el intermediario. Y como la burguesía les da un panecillo, como se tira un trozo de pan duro a un galgo, es necesario que «salga en los papeles». No sólo que lo escriban, sino que lo «retraten» para que no haya necesidad de leerlo. Los fariseos del tiempo de Cristo daban su limosna a toque de trompeta. Los fariseos de hoy la dan con fogonazos de magnesio… La filantropía burguesa-nosotros no tenemos filantropía sino solidaridad- exhibirá a estos niños en sus periódicos con un gesto de conmiseración caritativa.»
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| Hijas e hijos de las víctimas salen de la casas del cura, junto a la iglesia, de recoger el pan que este ha comprado con el dinero que han donado los propietarios locales |