Pero más que problemas burocráticos o de corrupción a Antonio Prieto le va afectar el cambio de estrategia política del régimen de Franco respecto a unos aliados que ya se veía que iban a ser los claros ganadores de la guerra. Como ya había dicho Sanjurjo “Franquito, el cuquito que sólo va a lo suyito”. Por ello abandona a los alemanes y con ellos a la División Azul y empieza a acercar posiciones a los aliados. Enrique Carabaza lo expone meridianamente:
“La situación ha cambiado en el Frente del Este, en el Mediterráneo y en España. Tras la derrota alemana en la batalla del arco de Kusk (lukio de 1943) el Ejército alemán pierde la iniciativa estrégica. A partir de ahora, sólo se defenderá de los ataques soviéticos, incapaz de emprender de nuevo la ofensiva. Las divisiones “panzer”, hasta ahora dueñas del campo de batalla germano-soviético, se baten en retirada una y otra vez. En el Mediterráneo, la coalición norteamericana-anglo francesa ha expulsado al eje del norte de África, ha conquistado Sicilia y se prepara para invadir Italia. Mussolini es expulsado del poder y el nuevo gobierno italiano prepara la rendición de Italia, que será invadida y ocupada por las tropas del Tercer Reich.
Ante este lento e imparable desmoronamiento del Eje, Franco busca congraciarse con los Aliados, a los que se ve ya como los futuros vencedores del conflicto. El gobierno de España pasa, en el aspecto diplomático, de la no beligerancia a la neutralidad, y retira del suelo de la Unión Soviética a la División Española de Voluntarios. Para “maquillar” la decisión, se quedará combatiendo un contingente español junta a los alemanes y contra los soviéticos. Los soldados españoles, cuyo número no alcanza los 6.000 hombres estarán bajo el mando del Coronel Navarro. Se les denominará Legión Azul. Prieto que tiene su licencia absoluta de la División Azul ya disuelta, y el Ejército alemán (con fecha de 6 de agosto de 1943) emprende los esfuerzos para enrolarse como legionario en la Legión Azul… Según declaración jurada que prestó el Cabo Antonio Prieto Santiago el 7 de diciembre de 1943 ante la Sección de Destinos de la Legión Española de Voluntarios (Legión Azul) volvió al frente ruso el 29 de octubre de 1943, con chapa de identificación 24.681, incorporándose el 1 de noviembre a la 9ª Compañía del III Batallón del Regimiento de Infantería nº 263, pasando el 20 del mismo mes y año a la Legión Azul. Sabemos que alcanzó el grado de Sargento en la Legión Azul, aunque no sabemos si combatiendo en la Infantería o Trabajando en Transmisiones”
El 20 de octubre de 1944 se tomó la decisión de repatriar a los últimos contingentes de la legión azul. Pero desde febrero la desbandada había sido continua. Hay que entender la situación de estos hombres en medio del frío, de las derrotas militares, del hambre y de la corrupción para explicar porque muchos hicieron la huida a España vía Lourdes y los Pirineos, normalmente a pie. Entre ellos como veremos el 15 de abril Antonio Prieto y su compañero de los Barrios, tras falsificar, como parece, su licenciamiento. Antonio y su compañero son de los últimos en abandonar el barco, de hecho se pasaron de la división a la legión azul. Habían llegado a Rusia como héroes, como salvadores de la patria a luchar contra el comunismo y volvían derrotados y a esconderse donde pudieran. Antonio Prieto y su compañero primero lo hacen en el monasterio de Montserrat, de ahí huyen hasta el Monasterio del Cuervo paraje que el segundo conocía perfectamente por ser de los Barrios.
Como se dice en este blog, la vuelta de estos voluntarios no pudo ser más penosa y pírrica. El paradigma de la derrota: “Nada quedaba de los discursos enardecidos, los «vivas» entusiastas, las jóvenes con boina roja y camisa azul repartiendo besos y flores, las multitudes eufóricas con que se despedía a los voluntarios dos años antes cuando marchaban al frente.Con la evolución de la guerra y la derrota del Reich, al Régimen de Franco le interesó poner tierra encima a la odisea de los divisionarios. Habían combatido bien, sufrido mucho por la dureza de la guerra y por el frío, …, pero casi nadie se acordó de ellos”. El panorama que les esperaba en España no era mejor. De eso tratará el siguiente post.



