Las malas condiciones de vida de los jornaleros van articular un movimiento obrero radicalizados y descontrolado, basado en dos tipos de acciones fundamentales; las hueltas y los incendios. Dos características van a impregnar todas estas acciones; la espontaneidad y la falta de planificación y la violencia. En Casas Viejas estos dos instrumentos de presión van a ser utilizados por los jornaleros, en la segunda república también los utilizan los propietarios para desestabilizar al gobierno.
Los incendios en los campos han sido habituales en una zona donde el clima se caracteriza por una estación húmeda y por otra cálida y seca. Pero los relacionados con la conflictividad laboral afloraron especialmente en momentos conflictivos, en el trienio bolchevique (197-1920) y en la segunda república.
En 1887 el Diario de Cádiz se hace eco de tres incendios ocurrido el mismo día: “Varios fuegos se declaran en Medina y Casas Viejas, por lo que «el alcalde de Medina tiene solicitado aumento de la Guardia civil a fin de evitar los incendios que diariamente se están repitiendo en aquél término, pues en un solo día han ocurrido tres fuegos ( . . .) a ¡ la par por tres diversos lugares!” .
En el trienio bolchevique (1917-1920) estos incendios menudean. Pero venían de antes. Por ejemplo, en la primera quincena de agosto de 1918 hubo un gran incendio provocado en las dehesas de Benalup y Espartinas. Periódico El Debate 13 de agosto de 1918: “Desde hace cuatro días, manos criminales están quemando por distintos puntos la dehesa del marqués de Negrón y del marqués de Tamarón, enclavadas en diversos términos municipales. Usan explosivos que producen grandes detonaciones. Se atribuye el hecho a criminales anarquistas de Medina Sidonia y Casas Viejas. Se habla de juez especial. Las pérdidas importan muchos miles de duros” .
Las tierras que están ardiendo pertenecen a dos de los grandes propietarios de la zona, el marqués de Negrón, que domina la zona de Medina y el marqués de Tamarón, ubicado en la zona de Vejer. Los dos son los dos grandes caciques de la comarca por e partido popular La autoría se le endosa a los anarquistas de Medina y Casas Viejas.
Aunque no está clara, parece que unas veces estos fuegos pudieron ser producto del descontento campesino y otras se debieron al intento de desestabilizar la Segunda república. Para los de 1932 José Monroy en los anarquistas de Casas Viejas se decanta claramente por situar a los propietarios como los que provocan esos incendios. Dice Mintz: “Había rumores de complots por toda Andalucía para desacreditar a la izquierda y sembrar dudas acerca de la habilidad de la República para mantener el orden. Entre verano y otoño, se creía que se habían provocado incendios en los secos campos de pasto para desestabilizar la región “José Monroy.- Los incendios de 1932 fueron provocados. El campo estaba asegurado, y los terratenientes lo incendiaron ellos mismos o pagaron a gente para que lo hiciera. Si la cosecha era mala, podían cobrar de la compañía de seguros. objeto era hacer quedar mal a la República. Dijeron que la culpa de los incendios era de los sindicatos y, a consecuencia de ello, metieron a mucha gente en prisión”.
El periódico que nos vamos a centrar hoy en un reportaje de Crónica de 3 de agosto de 1993 que a su vez se basa en otro de Cádiz la Información. Su lectura detalla nos indica que está reflejando claramente el punto de vista de los propietarios. La profusión de detalles es tan precisa que seguro que interesará a los lectores de este blog.
Pero la gravedad de estos incendios y su significación política y social queda reflejada en el telegrama del Teniente Manuel Martínez Pedré, jefe del puesto de la Guardia Civil de Medina al gobernador civil el 8 de agosto de 1933: “
«Se practican activas diligencias averiguar causas y detención autores que se supone son elementos extremistas, habiendo desaparecido de esta alguno de ellos, parece ser plan convenido por declararse incendios pueblos limítrofes Alcalá y Casas Viejas, ignorándose hasta ahora detalles de estos, se vigila población y alrededores así como lugares siniestrados cooperando extinción fuerza y trabajadores, estando advertidos todos puesto esta Línea estén prevenido cualquier alteración y vigilen procediendo con toda energía, dándome cuenta cada hora novedad, orden tranquilo dotación puesto suficiente garantizarlo población y alrededores conveniente concentración más fuerza vigilancia término muy extenso y mucho monte y prevención alguna alteración por parte dichos elementos, correo detalles complementarios perdidas y de ocurrir alguna novedad le será comunicada con toda urgencia Alcalde está de acuerdo conmigo en todo para garantizar orden”.



