En la
esquina del bar hay ocho hombres que pasan el tiempo. Algunos fuman, ninguno
consume. Esta forma de ocio y entretenimiento de la época era exclusiva de
ellos (no hay mujeres), pero también respondía a una circunstancia tradicional:
ante el paro endémico de la zona, los hombres se iban a los bares; en este
caso, a uno de los centrales del pueblo, el de Alfonsito «el de Pérez» (en la
actualidad, café pub Tato). Allí se enteraban de las noticias, esperaban
algunas contrataciones y, sobre todo, pasaban el tiempo.
esquina del bar hay ocho hombres que pasan el tiempo. Algunos fuman, ninguno
consume. Esta forma de ocio y entretenimiento de la época era exclusiva de
ellos (no hay mujeres), pero también respondía a una circunstancia tradicional:
ante el paro endémico de la zona, los hombres se iban a los bares; en este
caso, a uno de los centrales del pueblo, el de Alfonsito «el de Pérez» (en la
actualidad, café pub Tato). Allí se enteraban de las noticias, esperaban
algunas contrataciones y, sobre todo, pasaban el tiempo.
Esta
imagen recoge a un grupo de casaviejeños en tales circunstancias. De izquierda
a derecha, el primero es un hijo de Perico Montes de Oca (jersey naranja); el
segundo, José Rodríguez Vidal, más conocido como «el cojo de Currita» (gorra
blanca); el tercero, José Rodríguez «el Pajarraco» (gorra, pantalón vaquero y
cigarrillo en la boca); el cuarto, José Montiano Cruz (vaqueros, sudadera de
lana azul con cremallera y zapatillas de cordones rojos); el quinto, detrás del
anterior, José García (chaqueta y cigarrillo en la mano); el sexto, Juan Reyes
(con el niño en brazos); el séptimo, José Barberán; y el octavo era conocido en
el pueblo con el apodo de «Tirilla».
imagen recoge a un grupo de casaviejeños en tales circunstancias. De izquierda
a derecha, el primero es un hijo de Perico Montes de Oca (jersey naranja); el
segundo, José Rodríguez Vidal, más conocido como «el cojo de Currita» (gorra
blanca); el tercero, José Rodríguez «el Pajarraco» (gorra, pantalón vaquero y
cigarrillo en la boca); el cuarto, José Montiano Cruz (vaqueros, sudadera de
lana azul con cremallera y zapatillas de cordones rojos); el quinto, detrás del
anterior, José García (chaqueta y cigarrillo en la mano); el sexto, Juan Reyes
(con el niño en brazos); el séptimo, José Barberán; y el octavo era conocido en
el pueblo con el apodo de «Tirilla».
En el
segundo plano de la fotografía hay gente que deambula; parece que se trata de
un día de fiesta. Al fondo se observa la zapatería de María Ruiz, el quiosco de
Manolo «el Rubio» y la casa del médico Becerra, actual restaurante La
Fábrica.
segundo plano de la fotografía hay gente que deambula; parece que se trata de
un día de fiesta. Al fondo se observa la zapatería de María Ruiz, el quiosco de
Manolo «el Rubio» y la casa del médico Becerra, actual restaurante La
Fábrica.
Esta forma de pasar el
tiempo era una característica de la calle San Juan y de todo el centro del
pueblo en aquellos años: había presencia humana y la gente estaba o se
encontraba de paso. En la actualidad, ocurre todo lo contrario; por lo general,
el centro se encuentra vacío.
tiempo era una característica de la calle San Juan y de todo el centro del
pueblo en aquellos años: había presencia humana y la gente estaba o se
encontraba de paso. En la actualidad, ocurre todo lo contrario; por lo general,
el centro se encuentra vacío.
