A través de un trabajo que realizó Ignacio Vázquez sobre la cacería en la Finca de Isla Verde vamos a analizar los últimos cambios sobre este mundo tan importante para la zona como es la caza. Para ello se valió de una serie de fotos de los años setenta. La Finca “Isla Verde”, comprende terrenos de los términos de Benalup – Casas Viejas y Alcalá de los Gazules, estando situado el Cortijo en éste último término.
Toda la finca se encuentra dentro del Parque Natural de los Alcornocales. Tiene una extensión actualmente de 1.900 Has, siendo la mayoría de ellas de terrenos de monte, predominando la arboleda de alcornoques, aunque hay zonas (las de menor altitud de la finca), donde abunda también el acebuche; el matorral que aparece está formado, por lentiscos, jaras, escobones, jérgenes, etc….
El aprovechamiento de la finca por parte de los propietarios está orientado a la ganadería, en su mayor parte ganado vacuno en régimen extensivo (vacas retintas y cruzadas) y en menor medida ganado porcino de raza ibérica. Otros ingresos procedentes de la explotación son el corcho y la explotación cinegética….
En el “Libro de La Montería”, escrito por orden de Alfonso XI, en los años 1340-1350 su Capítulo 29, tiene como título “De Los Montes de tierra de Alcalá de los Gazules, e de Medina de Bejer” , y su Capítulo 30, se titula “De Los Montes de término de Tarifa e de Algezira”. En el Capítulo 29, se nombran zonas que se encuentran situadas en la actual finca “Isla Verde”. Esto nos da una idea, de la riqueza en caza que tiene esta zona del Parque de Los Alcornocales, ya apreciada en el siglo XIV, pues hace referencia a la fauna existente, de caza mayor en este caso, como osos y puercos (jabalíes), en estos montes. En el libro se mencionan:
- “Arroyo de las Puertas”, (en otro parte aparece como “Arroyo de las Puercas”), buen monte de “Oflo e de Puerco”, se debe corresponder con la actual “Boca de las Puercas”, situada en la actual Isla Verde
- Breña de Macote, finca colindante con Isla Verde,
- Celemín, zona del actual embalse del Celemín
- Las Navas, finca situada en el cruce del Castaño
- “Patreyte”, actual Patriste en Alcalá de los Gazules
- “Fierra de Alxibel”, actual Sierra del Aljibe en Alcalá de los Gazules.
La detallada descripción que se hace en el libro de las zonas, fauna que abunda especificando si es durante todo el año, o en determinada época, la zona de colocación de las armadas, nos hace pensar en la importancia de la caza en esta zona desde siempre y mantenida hoy en día… Aunque hayan cambiado muchos aspectos.
La principal modificación sufrida en los últimos años por la caza es la orientación exclusiva hacia la rentabilidad económica. La capitalización y mercantilización sufrida por esta actividad cinegética la ha conducido a que sufra una serie de grandes transformaciones. En una foto vemos en el patio del cortijo unos “quads”, que son los vehículos utilizados ahora por los socios para cazar en la finca, pues ahora no hacen batidas, solo caza a rececho, y las piezas cazadas son transportadas al cortijo en esos mismos “quads”, y depositadas en una cámara frigorífica para mantener las carnes en unas correctas condiciones higiénicas, hasta su retirada por industrias que comercializan las carnes, en este caso “Cárnicas El Alcázar”. También se aprecia un dispositivo de poleas para levantar las piezas de caza, y que no se depositen en el suelo. En la actualidad, las exigencias de Sanidad para comercializar las carnes, hacen necesario estas medidas.
Ahora el valor obtenido por la venta de las carnes de las piezas cazadas, es uno de los ingresos a tener muy en cuenta para poder pagar el precio del coto a los propietarios. En los años setenta, la propiedad de la finca no se planteaba, obtener un beneficio por la actividad de la caza. Hoy en día los ingresos obtenidos por esta actividad, son una parte fundamental de los beneficios totales que genera la gestión de la finca.
Los socios de aquellos años, le daban más importancia a los días que convivían juntos en el cortijo, las reuniones de amigos, comidas y bebidas compartidas, que al hecho mismo de la cacería. Hoy día son socios que van exclusivamente a cazar y apenas se relacionan entre ellos, cada uno tiene una zona del coto asignada y puede que no se vean todos juntos en toda la temporada. Los socios de aquellos años, pertenecían todos a una misma clase social, casi todos propietarios de fincas. Hoy en día, hay mucha más diversidad: empresarios, trabajadores autónomos de oficios varios, profesionales de la enseñanza, etc, o sea más clase media.

