El Ayuntamiento le responde a la Guardia Civil en escrito de 28 de enero del 33 que “teniendo en cuenta que dicha Aldea es pequeña y carece de locales apropiados al referido fin, el único local propio al caso es la Iglesia en construcción interim no se edifique uno nuevo según es el ánimo de los propietarios de la mencionada Aldea y para lo cual el Ayuntamiento cederá la casa que allí posee para que sobre ella se edifique el Cuartel”. La Guardia Civil contesta entonces que “No pudiendo demorarse el facilitar debido acuertelamiento a la fuerza de Casas Viejas, lo que llevaría consigo la supresión del puesto; y no siendo conveniente que la fuerza concentrada se aloje en el local ofrecido de la Iglesia para evitar comentarios que en modo alguno nos conviene, se servirá V. con la máxima urgencia darla la noticia que le tengo pedida sobre principio y tiempo que tardaran las obras de la Casas Cuartel en proyecto, para informar a la superioridad y se tome la resolución procedente”.
Al final se construirá el cuartel en terrenos de la Orativa, propiedad del Ayuntamiento pues pertenecían a los bienes del común como ejido municipal, en un promontorio con fácil defensa y sufragado por el Ministerio de la Gobernación. Las obras comenzarían en 1935 y terminarían en la Guerra Civil. Aunque en 1943 el Consejo de Ministro libra 14.000 para obras de acondicionamiento de la cita casa cuartel.  Pero lo que me interesa resaltar es como estos conflictos entre la Guardia Civil, el Ayuntamiento de Medina y los propietarios de tierras reflejan las condiciones de un pueblo en formación del que el Ayuntamiento matriz opina que no es su obligación invertir en unas tierras que considera más de los propietarios resultantes del proceso desamortizador que propias, mientras que estos apelan entonces a la representatividad democrática y a los deberes del Ayuntamiento matriz con todos sus ciudadanos. Durante mucho tiempo la lucha por la Segregación va a estar marcada por este carácter. No va a ser hasta finales del franquismo y  la transición democrática cuando las clases medias, guiadas por el grupo de “los educados” hagan suyas las reivindicaciones segregacionistas y por tanto se consiga esa independencia municipal que fue demandada casi desde el momento de formación del pueblo. También se ve reflejada las luchas de clase y como son los propietarios los que demandan la construcción del nuevo edificio y el Ayuntamiento solicita su aportación económica porque entiende que van a ser ellos los grandes beneficiados de dichas obras, comprometiéndose él a aportar solamente el local.  Me parece de antología la respuesta del comandante de puesto al Ayuntamiento, ante el ofrecimiento de la Iglesia como cuartel de la Guardia Civil provisional “no siendo conveniente que la fuerza concentrada se aloje en el local ofrecido de la Iglesia para evitar comentarios que en modo alguno nos conviene”. ¿Qué comentarios que no les conviene ni a la Iglesia, ni a los propietarios, ni al Ayuntamiento hubieran hecho los jornaleros si la  iglesia  se hubiera convertido en el cuartel de la Guardia Civil?
La fotografía pertenece a la película Casas Viejas, de López del Río.

Anterior En la Alameda
Siguiente ¡Que nos quiten lo viajado! Los intercambios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Juana Rosa Berbel.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Webempresa que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad