Anoche organizado por la peña vamosabebervamosaescucharvamosacallar en el bar de Floren tuvo lugar una especie de ensayo previo de carnaval donde actuaron tres agrupaciones. Mucho público y cien por 100 de presencia de los miembros de dicha peña, alguno de los cuales insistía siempre que podía, y pudo mucho, en lo de histórico que tenía la ocasión. En primer lugar, actuaron la comparsa de las mujeres, La hora de las valientes, que fue una de las sensaciones de la noche. Sorprendió gratamente a todo el mundo la afinación de esta agrupación, así como sus letras irónicas y profundas al mismo tiempo. Uno de los más entendidos de nuestra peña comentó que un principio alguien podía pensar en la debilidad de esta agrupación y que el resultado era impreionante, bajo su punto de vista podrían haber ido al Falla perfectamente, haciendo mejor papel que muchas de las locales más renombradas y famosas. En segundo lugar, actuó la comparsa de los albañiles, la de Manolín Márquez y «el Santo», denominada «Carretera y manta«. Dicen que más sabe el diablo por viejo que por diablo o que los mejores caldos se hacen con gallina vieja, lo cierto es que la madurez de las letras impresionaron al que esto escribe. Ya hablaré en otras entradas de la emigración a Torrent, de las Lomas, de los siete árboles de la Alameda o del magnífico Popurrit. Siempre había dicho yo que la letra de comparsas que más me gustaba era la del Ventorrillo, después de leer esta detenidamente puede que cambie de opinión. Para otro miembro de la peña la relación entre contralto, segunda, octavilla y tenor… no me enteré muy bien, la verdad, será que soy torpe para esas cosas, pues lo repitió muchas veces. En tercer lugar, actuó la comparsa del Landa, «Memorias de un americano» que bajo mi punto de vista llevan al carnaval del 2010 la idea más bonita y original de este curso carnavalero. Las letras, muy sensibles y refinadas, van a poner los niveles de emotividad por las nubes a más de uno. En las actuaciones del teatro del viernes y el sábado estará presente Carla Mintz, la hija de Jerome, que viene de Indiana para estar presente en este homenaje popular que el mundo del carnaval le hace a su padre. Por otra parte, esta comparsa copó los debates técnicos entre los entendidos de la peña, la ironía y los tenores, segundas y contraltos dominaron la conversación o la supremacía de la letra sobre la música o al revés.
En definitiva, una estupenda noche de carnaval, donde quedó plenamente demostrado que la cultura popular del carnaval es totalmente compatible, me atrevería a decir que a veces es hasta necesario, con nuestras raíces, con la historia o con la cultura oficial. Todos quedamos sorprendidos del nivel de este año de las agrupaciones, de la importancia que han tomado los temas locales relacionados con nuestras esencias, con el tiempo o con «lo de toda la vida«. Este fin de semana prosiguen los ensayos generales, os dejo este enlace donde Juan José especifica las actuaciones.
Las fotos las saqué anoche, con la concentración se me olvidó tomar fotos de la comparsa del americano. Ya habrá tiempo.
