Llegamos a la cuestión central; la culpabilidad en los Sucesos de Casas Viejas. Obviamente las posturas se radicalizan, para los anarquistas la culpa la tuvieron la coalición republicano-socialista, para los socialistas la culpabilidad recae en los anarquistas. Rúa, en el artículo que estamos comentando expone las causas de unos y de otros según su punto de vista: …la insurección de Casas Viejas, un incidente no imprevisible y que se encuadraba, además en una estrategia más amplia de rebelión y rechazo de la situación general, pero que, en ese pueblo y por las condiciones especiales del suceso, adquiere tintes trágicos, donde el desenlace no se produce por la intervención de un «deus ex machina», un dios fuera del aparato, sino por un «deus in machina», un dios dentro de él, personalizado en la fuerza brutal y asesina de los gobernantes (socialistas, ellos), la interna lógica ciega de la fuerza, de un lado, y, del otro, del lado del pueblo, la avasalladora necesidad de responder a los mandantos de la vida, en litigio con el impertativo de la propia dignidad, obligada a decidir entre dos formas de muerte, la moral y la física».Seguimos con el mismo artículo y pasamos a la cuestión de la culpabilidad. Aunque no apunta directamente a Azaña, si deja la responsabilidad política en el bando de la coalición. Sostiene el asturiano: «Sin embargo ¿quién había dado lugar a una espectacular promoción de las fuerzas policiales, a su puesta en valor y a su envalentonamiento? ¿Quién había depositado en ellas su confianza para sus fines partidistas de sometimiento de los movimientos libertarios?. La respuesta apunta al bando socialista, muy secundado, en esto, por Azaña, cuya gran preocupación y deseo era que
José Suárez Orellana tiene la cuestión de la culpabilidad meridianamente clara y así aparece recogida en sus memorias no publicadas. Me parece interesante reflejar como vivió él y los suyos aquella jornada del 11 de enero:»Los sucesos promovidos en Casas Viejas empezaron al venir el día y a todos nos sorprendió aquello que no esperábamos tal locura… La casa tenía una ventana y por ella entraban los que pasaban que podíamos confiar en ellos y nos dicen que estaban persiguiendo a los socialistas y al que le echaban el guante lo detenían y encerraban en el sindicato que era donde tenían el cuartel general yel puesto de mando… Y empezó el tiroteo contra el Cuartel. Más tarde nos informaron que había matado al Sargento y herido a varios guardias. Empezamos a sentir pánico porque aquello iba en serio y dábamos por seguro que detrás de ellos íbamos a ser nosotros las víctimas, porque nos tenían un odio concentrado porque nos los ayudamos cuando querían cometer abusos que no tenían justificación. Paso otro de los pocos con los que podíamos contar con él para que nos informara y le pregunto: ¿Los señores más ricos del pueblo estarán tambien encerrados? Y me dice que no, que están en la calle y en los bares con ellos y además les invitan. Esta noticia me sorprendió y me hizo pensar y meditar. ¿Cómo era posible que a nosotros nos persiguieran y no se metieran con los capitalistas? ¿Qué clase de anarquistas son estos? Esa rebelión ¿es de derechas o de izquierdas? ¿Qué es lo que pretenden? Esto me ponía tan nervioso que a veces creía que era un sueño porque no podía creer que la ignorancia fuera tan enorme que fueran capaces de tirar piedras contra su propio tejado. Ellos no preveían las consecuencias de todo aquello….Pero por si no ha quedado todavía suficiente claro, hay algunos pasajes de sus memorias donde se pronuncia con rotunda claridad: «Como todavía estamos aclarando lo ocurrido en Casas Viejas si fue movido por los anarquistas o por las derechas. Los hechos demuestran que lo hicieron los anarquistas financiados por las derechas y va el ejemplo. Los que atacaron el cuartel donde hubo víctimas por qué no han sido molestados por el régimen fascista, cuando tantos obreros mataron que en nada habían intervenido. Y el dirigente culpable de todo según demuestran los hechos, ¿quién le financió el viaje para trasladarse a Logrono? Vestido de cura. ¿Quién le pagó su estancia allí? Esto no lo podían hacer los obreros, cuando no tenían dinero para comer ellos. Ante todo los hechos acumulados queda más que probado que fue financiado por las derechas aunque la manño ejecutora fueran las izquierdas extremas, y que son las que utilizan las derechas para sus manejos políticos y ellos nunca dan la cara, sólo dan dinero, y así, quedan ocultos en la sombra mientras esos infelices son carne de cañón barata. Hace pocos días leí un artículo de Alfonso Paso que decía que nunca podrán pagar los fascistas a los anarquistas la ayuda que le prestaron en paz y en la guerra…»
