
Voy a terminar esta serie sobre aquel pleno del 82 con la intervención de Nicolás Vela. Obviamente solo recojo unos fragmentos. Empiezo por aquellas palabras que reconoce la trascendencia del pleno “ Este pleno extraordinario es el primero en la historia de este Ayuntamiento, que se va a celebrar para tratar de un asunto de tanta importancia y trascendencia como es, lo de la segregación municipal de Benalup» Empieza explicando las razones por las que Benalup tenía que ser independiente: «Estamos ante una realidad, por eso tenemos que dar una rápida solución, si, la de un pueblo con vida propia y de un aumento demográfico como pocos en la provincia, de modalidades temperamentales distintas y de silueta inconfundible, ese algo indefinido, pero profundamente carácterístico, lo que con gran acierto, se ha denominado “el alma” de todo un pueblo, como es la suma de factores espirituales que determinan la personalidad propia y la individualidad particular de cada población«. Pero el tenía muy claro donde estaba la clave de todo. El asunto básico siempre fue la lucha por el término: «Benalup sólo quiere aplicar, por saber que es lo más equitativo, el sistema que han empleado otros municipios independientes, lo que haría fijando la cabida de ambos términos, en proporciópn al número de residentes respectivos y de los cercanos que voluntariamente se adhieran, aplicando la fórmula siguiente: p/P=x/100, luego x=px100/P de donde p minúscula sería igual a la población de derecho del actual término de Medina deducidas las de Benalup y adheridos y P mayúscula sería la población de derecho del referido término actual de Medina en su totalidad. Fórmula que sustituyéndola en cifras resulta que x=9428×100/14.876 lo que es igual a 63,37, tanto por ciento con el que partilciparía Medina sobre el total del término, el que aplicado a las 55352 has que posee en total, quedaría Medina con 35.076, 562 has y Benalup con la diferencia.” Luego constata una realidad, aquella que hacía que los benalupense ni pagaran impuesto, ni obedecieran las consignadas emanadas de Medina “ Benalup cada vez se enajena y se siente más indiferente hacia el Ayuntamiento del que moralmente por su eterno comportamiento discriminatorio, tiene perdida su autoridad sobre él, no haciéndole caso omiso a sus ordenanzas, ni a obligaciones de pagos de impuestos municipales, viviendo a su aire y en la mayor indisciplina y anarquíea que sus medios le permiten”. Por último, quiero recoger la mención a aquella subvención que había sido solicitada por José Luís Pérez, «Santo» y posibilitó el inicio de todo el fin del proceso y un deseo que no se hizo realidad “ Benalup se siente profundamente agradecido a 
