-¿No quieres ser un cangrejo, como todos los de ahí abajo? -Hizo un movimiento de presentación de la ciudad con la mano abierta-. No es vida, claro, es otra cosa; pero es mucho más cómoda. Es más cómodo dejarse llevar que nadar contracorriente, igual que es mucho más satisfactorio ser tonto que ser listo: ser listo sólo trae problemas y sufrimiento. Es más confortable disimularse entre la multitud, sin duda, que tenerles señalándote, riéndose de ti o insultándote; pero una de las dos cosas te hace mejor hombre y la otra no. Por una de las dos cosas merece la pena estar vivo, mientras que la otra… La otra es un desperdicio. Es haber vivido como un animal. El ser humano no está en este mundo para obedecer órdenes o conformarse.

(Cosas que hacen bum, Kiko Amat.)

Espero que me sigan mandado cosas tan bonitas como esta, cuando me gusten mucho las pondré aquí, como ahora.

Anterior El origen de la ermita del Tajo
Siguiente Los comparsistas se la dan de artistas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Juana Rosa Berbel.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Webempresa que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad