El fin de semana pasado unos jóvenes benalupenses remaban por el pantano, cuando descubrieron unos restos que les parecieron importantes. Con el móvil los fotografiaron y dieron cuenta de ellos a las autoridades pertinentes. Por lo que sé, ya lo han visitado un equipo de arqueólogos y aunque todavía es pronto para datarlos, parece que se trata de restos funerarios de finales de la Prehistoria, más concretamente del Calcolítico. Parece que se trata de un dolmen corredor, que termina en una cámara fueneraria con falsa bóveda, realizada por aproximación de hileras. Se me ocurren varias reflexiones. En primer lugar, estos hallazgos como los de la Pagana en el Barbate, los de Rehuelga, los de la pasada de Gibraltar, la dehesa del Hoyo, la garganta del Cuerno o el mismo Tajo de las Figuras confirman la riqueza en restos funerarios de la zona, que no son más que la expresión de la importancia que tuvo esta zona en esa época. En efecto, es un reflejo de la trascendencia estratégica de esta área, por un lado, a mitad de camino entre la Laguna de la Janda y las sierras, sitios aptos para abastecerse de alimentos e idóneos para la defensa. Por otro, zona de paso para los movimientos entre África y Europa. Es decir, que estos glacis entre la laguna y las sierras han sido lugares de tránsito por donde han circulado personas, ideas, ritos, creencias… que han dejado sus respectivas huellas, entre las que destacan estos enterramientos. Fruto de esa importancia geoestratégica (Si estuviera en clase preguntaría en que se parece el techo de una pastelería y el ombligo de una mujer para explicar lo que significa geoestrategia) a lo largo de la historia son nuestros principales monumentos como las pinturas rupestres, los monumentos funerarios, el castillo de la Morita o el monasterio del Cuervo . La segunda reflexión tiene que ver con la poca consciencia que tenemos de esa relevancia histórica.
Ya he hablado varias veces de las cámaras de los horrores que hay en nuestro término municipal, en los numerosos abrigos con pinturas rupestres. Hay una percepción general en el pueblo de que somos pobres en historia, cuando la realidad es todo lo contrario, lo que ocurre es que no está lo suficientemente estudiada, difundida y valorada (idea tomada prestada de Juan Pedro). Me parece digno de alabanza que lo primero que hicieran estos muchachos fuera, además de percartarse que lo que estaban viendo podía ser valioso históricamente que ya tiene
su merito, comunicarlo a las autoridades arqueológicas (con la mediación de amigos historiadores). Es decir, que han desmostrado que saben respetar, reconocer y valorar. Uno de los que iba en la barca fue alumno mío y en todos los debates que había sobre la utilidad de la historia era él que más fervientemente la defendía. Yo (aparte de meterme con él por sus éxitos sociales) siempre pensaba que lo que quería era que le aprobara la asignatura. Pero hoy, para autoalegrarme el día, me ha dado por pensar que a lo mejor se ha hecho pelín realidad la frase de cabecera del blog de Norberto (la realidad es que estudia temas relacionados con arquitectura y ello ha posibilitado su reconocimiento). A parte de la broma, me he alegrado mucho de que se confirme la riqueza arqueológica de la zona y que estemos empezando a reconocerla y valorarla. Se está democratizando la cultura y ya no tienen que ser médicos, como Espina y Bernal, los que den parte sobre la riqueza de nuestro patrimonio histórico.
