Empezar agradeciendo la magnífica acogida que se le ha otorgado a este mi blog y vuestro. Sé que lo fácil es llegar y lo difícil mantenerse, pero eso no es obstáculo para que tenga que dar las gracias por los comentarios que me han llegado, tanto al blog, como al correo. Incluso, ese que decía «enhorabuena, Salustiano» o los dardos de dosdios. Pero esta segunda entrada se la quiero dedicar a profundizar en los distintos comentarios realizados sobre la objetividad de la historia. Se argumenta en un comentario que la historia no es una ciencia exacta. Totalmente de acuerdo, yo le añadiría que hay que asumir su subjetividad, partir de ella, para acercarse a la objetividad, pero sabiendo que es como la felicidad, un deseo, y que por tanto, no existe, porque cuando se llegue a él, ya deja de ser deseo. Se razona tambíen que se espera que la historia que contemos sea lo más parecida posible a la realidad. Otra vez de acuerdo, pero yo quiero decir que lo más parecido a la realidad va a depender del cristal desde donde la miremos. Me explico; si yo escribo un artículo sobre el estado actual de la Morita o de los aparcamientos de las cuevas del Tajo de las Figuras seguro que mucha gente piensa que he sido objetivo y otra facción que he sido partidista. Ahora bien, si lo hago sobre lo que me he alegrado de que se apruebe la ley de memoria histórica posiblemente parte de esa gente opine que he sido subjetivo y la otra parte objetivo. Pero seguiré sosteniendo que era necesaria esta ley y que ha sido tan polémica y díficil su aprobación, la ley más complicada de la legislatura, por la carga de presente y futuro que tiene la historia. Lo mismo que soy de los que piensan que hay que actuar sobre el aparcamiento y sobre la Torre. Quiero recordar que esto es un blog, por tanto tiene un elevado componente personal y que no pretendo sentar cátedra de nada, simplemente escribir dos o tres entradas a la semana sobre temas relacionados con la historia benalupense y que me lea quien quiera. Ahora bien, siempre desde mis ideas, como persona de izquierdas que me siento y tomando partido por ellas. Por eso, empiezo este artículo con ese título, parafraseado de Gabriel Celaya, por eso, termino con otros versos del poeta vasco.
Porque vivimos a golpes,
porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser
sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.
Maldigo la poesía concebida
como un lujo cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.


Bien salus por este blog, el cual pondrá al día a mucha gente sobre el pasado de benalup. Aún recuerdo a aquel profesor de Granada que llegó en un nuevo curso a darnos clases a los tres nicolases y demás alumnos del instituto (entonces abajo, en el colegio Tajo de las Figuras). Que tiempos aquellos, eh. Saludos.
Al leer tus palabras no he podido evitar imaginarte dando vueltas por la clases, plegando un folio para explicar qué es la orogénesis y contando algún chiste malísimo que ya nos sabíamos de memoria…Ole tus (censurado). ¿Censurado? Qué coño censurado: Ole tus cojones, este blog es todo un signo de valentía, sólo tiene dos entradas y ya se respira en el ese aire de libertinaje que (al menos a mí) me has dejado muy grabado para siempre. Ánimo, y a seguir con este proyecto que no ha echo más que comenzar. Si por el conocimiento de la verdad y de la historia hay que salir del armario, afuera todo el mundo a la voz de YA!!