Cuando estaba en los Scout hacíamos una parodia sobre los distintos comportamientos de la personas ante un mismo hecho. Recuerdo uno que se me ha quedado grabado. Se trataba de una moneda de cinco duros y de analizar las posturas de distintas personas cuando se topoban con ella. El gordo la arrimaba contra la pared y ahí la subía con el pie, el flojo decía que por cino duros no se agachaba (entonces tiraba otros 5 y decía) por diez si. El rico pasaba de agacharse por cinco duros y el pobre se ponía loco de contento cuando se topaba con una moneda de 25 pesetas. Viene esto a cuento de que en un pots (hoy pierdo hasta el complejo) he recibido cuatro comentarios. Se trata del artículo sobre el monolito de la plaza de los jornaleros, en el que venía a decir que si bien me gustaba que se le hubiera puesto el azulejo, no me gustaba que no se ubicara en su lugar original (la Alameda) y tampoco estaba de acuerdo que se le quitará la firma de su autoría (CNT- Andalucía). ¡He recibido cuatro comentarios! Lo tengo claro, se me tache de lo que se me tache, pero hasta que no llegue a seis comentarios no vuelvo a escribir sobre el tema. Por cierto, en este blog es condición sine quanon identificarse para que los comentarios sean publicados. Algunas consecuencias y varias espadas de Damocles cuestan al autor de este/vuestro blog mantener los suyos.
