El Viernes los vi en Los Jardines y el Sábado en lo de Gregorio. Cuando una sociedad es capaz de bucear en su historia, ponerla en valor y pedir respeto hacia ella, es que ese grupo ha alcanzado un aceptable nivel de desarrollo. Me había dicho Santo en un correo que el tema de la comparsa era la memoria histórica. El libro de Mintz va sobre el mismo tema; la historia del carnaval benalupense, pero no desde un punto de vista estricto, sino tomándolo como punto de partida para estudiar toda la sociedad de la época. A Santo le gusta especialmente este tema, ya lo demostró con comparsas como El Ventorrillo o El Dornillo, o esta que nos ocupa hoy. Con el pasodoble de Paquirri estudia el flamenco, con el de «Reputo» reivindica las cañadas y el respeto al medio ambiente, con el de «Angelín», como siempre, hace el piropo al pueblo, el del Fogarín le sirve para ser un viaje por el mundo de la chirigota y con el de María Mateo analiza y valora el papel de la mujer en el franquismo. Evidentemente me impresionó la comparsa, aunque tuviera las expectativas muy altas, como las tenía. Si de las comparsas que salen este año el autor clásico por antonomasia es Santo o el director Pepino, la base de esta comparsa, la que viene de aquellos Zanganitos de los años ochenta es la que tiene más solera de todas las que podremos escuchar este carnaval. No hace falta entender mucho de él,
como me pasa a mí, para percibir la fuerza de la comparsa y la calidad de sus voces. Manolín y J. Luís Márquez, Alfonso (¡la voz!) y Marcelino Pérez, Caniche, Tomás… llevan muchísimos años saliendo juntos y han pasado muchos momentos de crisis, hasta el punto que han sido varias las veces que la retirada parecía definitiva. Empezaron con los Zanganitos y hasta este pregón han sido muchísimas las veces que han salido a cantar, incluso han ido dos veces al concurso de Cádiz. Han tenido comparsas menos impactantes y otras que han tocado la cima. Personalmente, de todas las que les he escuchado “Ventorrillo” es la que más me ha gustado. Con Santo, su autor por antonomasia, les pasa igual que el Guadiana, les compone, no les escribe y salen con otro…Hace cuatro años, cuando estaban pasando otro momento difícil murió en un accidente uno de los miembros de más reciente incorporación; Alejandro Alba. De aquel mazazo, de aquel golpe sin sentido han sacado muchas fuerzas. El verano pasado, Manolín Márquez, en el homenaje a “Fogarín”, le propuso a Santo hacer una comparsa homenaje a Alejandro Alba, él que les da vida, con el nombre de “El pregón de los Ausentes”. El pasodoble de Alejandro lo ha escrito Manolín, el resto Santo. Este ha conseguido escapar del peligro sinuoso que puede representar la muerte lacrimógena o la añoranza fácil y ha
convertido el tema de la muerte en una reivindicación de la vida. Se trata de hacer presentes a los ausentes, de valorar lo que somos en función del sacrificio y las aportaciones de los que no están ya con nosotros. Con la ausencia ha conseguido darle presencia a nuestro carnaval. Le ha dado lo que todo presente y futuro necesita: pasado. Este pregón de los ausentes consigue asumir los vacíos para con ellos llenar nuestras vidas, dar cuerpo a nuestro carnaval. Sin memoria no somos, somos nada, para que haya presentes necesitamos ausentes. Para nuestro carnaval es imprescindible la
presencia de esta comparsa “El pregón de los ausentes”. ¡Que sea por muchos años!
Las fotografías corresponde a cuatro de las comparsas, de las muchas que han sacado, donde este grupo ha sido la base. Se trata de Zanganitos, Casas Viejas, De Arte y Payasos y poetas.
