Hoy viene en el Diario de Cádiz y en Noticias Locales que Francisco González Cabaña, alcade de Benalup-Casas Viejas, y el propietario de la finca la Orativa, Jesus Barberá Moreno, han firmado un convenio urbanístico para construir 584 viviendas protegidas de un total de 925 . «Se ha producido la calificación urbanística de la Finca “La Orativa” con una superficie de 184.922 metros cuadrados con un uso global que va a ser residencial y con un uso dominante que va a ser el de la vivienda protegida, ya que el número de viviendas que se contemplan en el convenio son 925 de las cuales 584 serán viviendas protegidas y 321 van a ser viviendas libres». Tal y como viene planteada la noticia, y vendrán otras próximas en el futuro ya que estamos en visperas, los beneficios para los habitantes del pueblo parecen evidentes, debido a que bastantes personas podrán tener acceso a un bien que se estaba convirtiendo en algo inaccesible y caro para la mayoría de los benalupenses. Percibo muy lejanos los tiempos de las elecciones municipales pasadas donde la presunta expropiación de terrenos de esta finca se convirtió en arma electoral.
El nombre de la Orativa viene de la palabra «Ahorrativa», que fue el calificativo que le pusieron los casasviejeños a principio de siglo a dicha finca. El motivo es conocido; Don Antonio Vela, que la había adquirido de la subasta pública de los bienes desamortizados, la cedió en forma de parcelas a aquellos campesinos que las plantasen de higueras y las cuidasen en su crecimiento. De esta forma, los Vela fueron propietarios de una hermosa finca de higueras, habiéndose ahorrado cualquier tipo de gasto. Nunca importó la explotación de la finca, sí la propiedad y la especulación con ella. Así, a finales de los cincuenta, «Chano de la orativa» cobraba diez reales «la harta» de higos, (testigo de ello algunos de los que estáis leyendo este artículo, ¡todo un ejemplo del transcurrir del tiempo!). Un poco más tarde, un descendiente de Antonio Vela, Pepito Fernández Vela se la vendió a Jesus Barberá, en una cantidad que ha quedado como ejemplo de que vender es un mal negocio y lo bueno que puede ser comprar. Éste empezó a urbanizar parcialmente la finca, primero en los años ochenta en la calle Almendro, mas tarde en los noventa la calle Pinto y luego hace tres o cuatros años en las calles de nombre de provincias andaluzas. Aquí se están instalando una serie de equipamientos urbanos como el ambulatorio, el próximo centro de interpretación de la pintura prehistórica o una nueva plaza de abastos…, frutos todos ellos de un anterior acuerdo urbanístico.
Me parece la Orativa un símbolo y un icono de nuestro pueblo. De bien comunal, paso con la desamortización de Madoz a propiedad privada, de la que obtuvieron ahorros, siempre, unos pocos. Creo que la noticia es de un calado histórico importante. Muy recientemente se colocó en el centro de todos los movimientos urbanísticos que caracterizan el presente más inmediato del pueblo. Esperemos, que la noticia del Diario de Cádiz y de Noticias Locales, signifique que, desde el respeto a la propiedad privada como manda nuestro ordenamiento constitucional, el beneficio va a ser para la gran mayoría de nuestra comunidad, en unos tiempos que se avecinan difíciles. Que «la ahorrativa» sea un lugar donde una parte de los benalupenses pueda acceder a la vivienda, derecho constitucional, de una forma fácil y cómoda, y que no represente una carga injusta y pesada, como ha venido siendo, más veces de las necesarias, en épocas recientes. Sin tener que dedicarle más esfuerzo y ahorro del que indica el sentido común. Por cierto, como dice la frase, el menos común de los sentidos.
