Se celebra esta semana el 75 aniversario de los Sucesos de Casas Viejas. Este blog va a ser monotemático y voy a intentar publicar un artículo diario sobre el tema hasta el domingo 13, luego descansaremos. Una de las características de estos Sucesos ha sido la repercusión bibliográfica y mediática que han tenido, hasta el punto que es uno de los temas mas debatido y analizado de la historia de España Contemporánea. El hecho de que murieran 28 personas totalmente inocentes, la presencia de la ideología anarquista, el simbolismo del fracaso de la segunda
república, las consecuencias políticas que tuvieron los Sucesos, los numerosísimos intentos de utilizar los Sucesos para obtener beneficios políticos y hasta económicos y todas las maniobras realizadas para que no se conociera la verdad de lo ocurrido hacen de los Sucesos un tema ocurrente, controvertido, polémico, recurrente y necesario. Al pueblo de Benalup-Casas Viejas siempre se le ha dejado un tanto al margen en esos Sucesos, y él ha respondido con la indiferencia del que no se siente bien tratado, ni bien mirado. En la Segunda República Casas Viejas fue un arma arrojadiza entre los distintos partidos políticos, en la dictadura Casas Viejas fue el ejemplo paradigmático de lo que pasa cuando gobierna la izquierda, al mismo tiempo, que el horror y la represión hicieron que en el pueblo no se hablará nada en el pueblo sobre ellos. Vino la transición democrática, aparece aquella pintada de “Casas Viejas independiente ya. Juventudes Libertarias”, que ya comentamos, el equipo de fútbol sala, el festival de flamenco, el instituto…Los partidos políticos (UCD y PSOE) tiran de sus escasas reservas monetarias para darle un enterramiento digno a los restos de las víctimas. Institucionalmente, la primera vez que se hace conmemora algo en el pueblo es en 1983, cuando la CNT-Andalucía (lo que luego sería la CGT)
celebra el 50 aniversario con una serie de actos y la colocación de un monolito. Pocas personas del pueblo apoyaron el acto (al contrario, la noche anterior zarandearon el monolito y tuvo que estar un policía municipal toda la noche de guardia), pero Paco Cabaña se presentó ante ellos y mostró su solidaridad y apoyo (cuatro meses después se convertiría en alcalde pedáneo del pueblo). Aquel acto del 83 no solo es importante porque es el inicio de todo el movimiento posterior en torno a la memoria histórica en Benalup-Casas Viejas, también lo es a nivel nacional, sino además se hizo en unas circusntancias durísimas y adversas. En 1990, Juan Moncayo canaliza y organiza toda la fuerza dormida de un pueblo para saldar una vieja deuda que se tenía con los Sucesos. Me refiero a la obra de teatro del 90. Fue el punto de inflexión. A partir de ahí, la concepción y la percepción que tiene el pueblo sobre estos hechos empieza a cambiar, aunque un jarro de agua fría interviene en escena con toda la polémica generada en el 91 por la utilización de estos Sucesos para relanzar el sector turístico en el pueblo y con ello el desarrollo económico del nuevo pueblo, era el plan Benalup 2000. La inmensa trascendencia y relevancia de los Sucesos hacía imposible una relación armónica del pueblo con su acervo, con su patriminio histórico. Era como el Dios Cronos/Saturno que devoraba a sus hijos. Con la segregación de Benalup vendría otro tiempo.
