«A pesar de lo poco razonable o inmoral que sea una acción, el hombre tiene un insuperable impulso por racionalizarla, esto es, probarse a sí mismo y a los demás que su acción está determinada por la razón, el sentido común o, al menos, la moral convencional. […] Tiene poca dificultad en comportarse de forma irracional, pero le es imposible no darle a su acción la apariencia de tener una motivación razonable».
(Erich Fromm, El miedo a la libertad)
Antes de marcharme de vacaciones apunté en una libretita, de las de toda la vida, el número de visitas que tenía en mi/vuestro blog. Cuando he vuelto lo he hecho de nuevo: hay una diferencia de 400 visitas (desde el 22 de diciembre al 3 de enero). Esto significa que 400 veces han entrado buscando a ver si había noticias nuevas, pero sabiendo que no las había, pues dejé escrito que el blog estaba de vacaciones hasta el 3 de enero.
Este fenómeno no es exclusivo de este blog, ocurre con otros del pueblo. Hay varios que llevan ya mucho tiempo sin ofrecer ningún comentario o noticia nueva; sin embargo, somos muchos (no es plural mayestático) los que entramos esperando encontrar alguna noticia nueva, algo que luego podamos contar, una crítica que coincida con nuestra forma de ver las cosas o que difiera por completo. La verdad es que no sabemos, al menos yo, lo que buscamos, pero buscamos.
Me viene a la memoria que en los buenos tiempos de Canal + más de 100.000 personas no abonadas se conectaban a ese canal para ver la película porno de los viernes. El televisor lleno de rayas me recuerda ese afán por buscar en los blogs algo que nos llame la atención. O cuando de jovencito todas las veces que salía lo hacía sabiendo que iba a ligar lo normal, es decir, nada, que no me iba a encontrar a nadie interesante o que no iba a suceder algo fuera de lo común; sin embargo, salía. Es la curiosidad la que nos mantiene muchas veces activos o la esperanza de encontrar no sabemos qué; que al fin y al cabo es lo mismo.
Me ha comentado algún amigo que ahora el mundo de los blogs benalupenses está algo apagado, que sufrió un bajón después de las elecciones. Estoy de acuerdo, pero a diario (cuando estoy aquí) ojeo los distintos blogs con el Google Reader. No tengo muchas esperanzas en encontrarme algo que me sorprenda (el de Ben-Alud lo suele hacer; el del Chori está gracioso; hubo una vez un artículo buenísimo de Norberto, pero no le hice caso y me quitaron dos puntos; ahora se ha puesto interesante el de El hijo de la luna…), pero la curiosidad me incita a percatarme por mí mismo.
Y es que hay un personaje tipo que ha cambiado o semicambiado el lugar donde saciar su curiosidad. Antes lo hacía en el bar y ahora lo hace en su sofá o en los blogs. Suelen ser personas con un nivel cultural medio-alto (de medio tapón, ja, ja, ja), de los de treinta para arriba y con muchas ganas de saber y conocer. «Quien tuvo, retuvo y guardó para la vejez».
No obstante, hay que reconocer que esto de los blogs está suponiendo un cambio tan grande que no lo percibimos en el mismo momento en el que se produce. Ayer, por ejemplo, el tema de las entradas del teatro salió en cuatro blogs locales: Norberto, El hijo de la luna, Ben-Alud y este; el asunto parece estar ya solucionado.
No es que los blogs vayan a solventar la insoportable levedad del ser, pero sí pueden ayudar a solucionar pequeños problemas de comunicación. Además, en un mundo que tiende a la endogamia y al ensimismamiento (la informática ayuda), los blogs nos permiten estar conectados vía la información; son las contradicciones de la globalización.
No hay datos, pero estoy seguro de que los blogs del pueblo los visitan tanto gente que vive fuera como los que vivimos en él. Y a los que tenemos uno, es una de las cosas que más satisfacción nos da: comunicarnos tácita y sibilinamente con gente a la que ya no vemos todos los días.
Con respecto al mío, soy consciente de que es muy limitado, pues solo escribo sobre aspectos relacionados con la historia de Benalup, pero quiero seguir haciéndolo al menos hasta marzo o abril, cuando Brezo y Castañuela hayamos terminado con el libro de Mintz.
Cuando llegue esa fecha tomaré la decisión definitiva. Ahora, en estas dos primeras semanas de enero, escribiré sobre los sucesos de Casas Viejas, ya que se celebra el 75 aniversario (anoche vi el programa de mano y me lo esperaba más…; parece confirmarse aquello del bajo perfil endógeno y el alto perfil exógeno); y luego sobre carnaval y el libro de Mintz.
Si mientras tanto encuentro algo interesante y que me llame la atención, también lo insertaré. Lo digo para ahorrarle visitas indeseadas al que no esté de acuerdo con que se escriba sobre estos temas o no le guste o no sea de su interés. O al revés.
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Soy una blogsadicta, como tú bien dices soy d las q ojeo todos los BLOGS q creo hay en Benalup todos los dias (hasta los q se q no me voy a encontrar nada nuevo, pero x si acaso…).
Salus el tuyo está muy bien, pero mira q decir q el del Chori está gracioso, EL BLOG DEL CHORI está para mi parecer, ocurrente, magnífico, brillante, ingenioso, agradable, original, ejemplar, único, estupendo, tolerante, guay, admirable, divertido, inteligente… en fin, muchas cosas antes que gracioso (q también lo es a veces)
Virginia estoy totalmente de acuerdo contigo. El blog del Chori es el más visitado del pueblo, y, como se dice «el pueblo no es tonto». Cuando yo escribí «está gracioso», me refería a eso, a que está muy bien. Conozco al Chori, desde el año 92, que le dije que tenía un 44 de zapato, me encanta su blog y me encanta su gran-pequeño pub. Gracias por escribir, Virginia.
Gracias a tí, ¡¡nos vemos en el Chori!!