En la fotografía José Suárez Orellana, que se había criado en el cortijo Zapatero. Zapatero es el presidente del gobierno de España. Estamos entrando en carnaval. Es, por tanto, tiempo de la fiesta de la carne, de juegos de palabras, de dobles sentidos, de celadas, de engaños, de batiburrilos y de ensaladas mentales. Este artículo pretende ser un ejemplo de ello.
Tres son las profesiones que más han destacado en la historia benalupense; los jornaleros, los albañiles y los zapateros. Mi amigo Peporro dice que lo mismo que ahora Benalup es un pueblo de albañiles antes lo era de zapateros. Su querido Vázquez llegó a tener cerca de cien trabajando en su zapatería de la calle Fuentes, donde estaba hasta hace poco la pizzería de la Fontana. Tengo una foto de más con más de cuarenta zapateros que amenaza próximas complicaciones. Zapatero fue el alcalde Bascuñana de la segunda república, que fue cesado fulminantemente a raíz de los Sucesos. Zapatero fue también un peculiar banquero de los años setenta. Los zapateros, quizás por las características de su profesión, tendían a interesarse por las cuestiones políticas; hay varios estudios que relacionan esta profesión en el siglo XIX y principio del XX con la masonería y las asociaciones clandestinas filantrópicas de caracter liberal y político.
Seguro que esto no tiene nada que ver con el hecho de últimamente los político locales se están proyectando en la escena nacional. José Suárez fue el primero. En tiempo de la segunda república colaboró estrechamente con el Instituto de Reforma Agraria y seguramente hubiera llegado muy lejos políticamente si la guerra civil y «Paco Ranas» no hubieran interrumpido su carrera política y la vida de muchos españoles. En la dictadura, Antonio Vela fue vicepresidente de la Diputación Provincial de Cádiz. Su hermano Nicolás utilizó su fuerza política para construir «las casas baratas», un proyecto que tenía como objetivo dotar de viviendas dignas a los más pobres y eliminar las chozas. Ninguna de «ambas dos cosas» se consiguieron. En democracia, Paco Cabaña empezó pronto a destacar en política supralocal. Primero fue vicesecretario del PSOE y de la Diputación, ascendiendo luego a la Secretaría y a la Presidencia. Es, sin duda, el político con más proyección nacional de todos los que ha habido en la historia de Benalup. Pero no es el único. Isabel Sánchez se presento por el P.A. en el número 3 al Congreso de los Diputados, estando muy cerca de llegar a sentarse en la cámara de la Carrera de San Jerónimo. En las próximas elecciones, Cristina Orellana concurre a las mismas listas del Congreso, como suplente, por el PSOE. Ayer leí en un blog y hoy en el Diario de Cádiz que Vicente Peña se presenta como suplente a Senador por la provincia de Cádiz. Y entonces, me he acordado del cuplé de El Portugués, lo mismo tiene trascendencia en la prensa provincial. En fin, estamos entrando en carnaval y después vienen las elecciones. Unas elecciones donde el candidato a la presidencia del gobierno por el PSOE es Zp.

Mi madre dice que si fuera mujer sería eso, porque no sé decir que no a nada. Cada vez que recibo un comentario sin firmar y lo tengo que rechazar me duele en el alma. Y la mayoría son interesantísimos. ¿tanto cuesta firmarlos?