Ha llegado a mis dominios esta foto del cartel de carnaval de 1999 hecho
por David Sánchez Torrejón. No hace mucho tiempo existía la loable costumbre de convocar un concurso para el cartel de carnaval de Benalup. De él salieron hermosas propuestas, la foto de hoy es solo un ejemplo. Tengo claro que «el carnaval sólo es en sí mismo en tanto que haya una plena participación popular» (Alberto Ramos) y me parecería una buena idea empezar por el cartel. Además, si la participación da la creatividad y la hermosura que este cartel de David destila por todos sus poros, las comparaciones no solo son odiosas, sino que a veces, sin que sirva de precedente, pueden ser hasta necesarias. El mismo Alberto Ramos escribe que: «Tengo para mí que la historia del Carnaval es la historia de una lucha por la libertad, o lo que es lo mismo, de una lucha por la supervivencia«. En otro artículo de este/vuestro blog se escribía sobre la relación que Marcos Zilbermann establecía del anarquismo con el carnaval en Cádiz en tiempos prefranquistas y hace unos días leyendo papeles me encontré que el primer presidente del sindicato anarquista de Casas Viejas era al mismo tiempo el carnavalero más importante en tiempos de la república; Bernardo Cortabarra. Es decir, que estamos ante una fiesta no solo de gran raigambre popular, sino también con una más que contrastada tradición. Se puede escribir perfectamente que por nueve años (de 1958 a 1966) ni Franco pudo con él (aunque también se puede decir que durante 32 años lo tuvo secuestrado). Viene todo esto a que creo que hay valorar el carnaval como una fiesta de la convivencia y de la vida, respetando a todo el mundo, incluídos los que no les gusta ni la libertad, ni la participación propia del carnaval. Caro Baroja se equivocó al decir que el carnaval había muerto. Más que una fiesta de la laicicidad, lo es de la participación y la libertad. Y es que habrá carnaval mientras que necesitemos el doble sentido, la risa, la ironía, la causticidad, el humor, la guasa, el donaire, la mordacidad, el sarcasmo o la socarronería para decir, por ejemplo, lo que nos gusta un cartel de carnaval como el de David. Esto es carnaval.

Con todo mi respeto por la persona que haya gestado el cartel de este año 2008… pero es esteticamente feo y tecnicamente una cosa bastante … no sé. Desde mi modesto conocer del arte gráfico y digital, cuando lo miro pienso que ni con intención podía haber sido más malo.Voto por la recuperación de un concurso al que quizás le vendría bien un nuevo giro en las bases. Cuantísima gente hay en el pueblo que podría mejorar el resultado de este año!!