A veces hay coincidencias que no se sabe si son tales o hay algo mágico que hace que se den, un espíritu secreto que guie el devenir de las cosas. Terminábamos la ronda de los sábados y escuchamos música de carnaval en un bar que se inauguró ayer, al lado de Acho, se llama DIBE. Entramos a tomarnos la espuela (así denominaban los arrieros la última copa mientras se abrochaban las espuela para montar el caballo). Como todos los bares que se inauguran en este pueblo, estaba hasta la bandera y las comparsas tenían interés en cantar. Pasaron todas e inevitablemente los viejos buscamos casualidades. Nos parecía que había una implicación especial de los comparsistas y que el público jaleaba y animaba de manera singular. «Ha vuelto el espíritu de la Colmena». Estábamos en el recién inaugurado bar DIBE, antiguo bar Colmena.

En la reaparición del Carnaval benalupense en 1978 va a tener una especial importancia, José Gómez “el Colmena”, apodo proveniente del bar que regentaba y que fue el epicentro de esta resurrección del carnaval. “Reputo” sacó “Los Vinateros”, Jesú Mañez se lo pasó en grande con “los Volaos”, la aparición de Mateo Aguilar (Amarraos, los tontos del pueblo…) que mañana recibe un merecidísimo homenaje, Paco Ríos y Pepe el Colmena le escribieron a “los Segaores”, comparsa que dirigía “el chispas”. Reaparecen personajes inolvidables del Carnaval como María Mateos, a la que El pregón de los ausentes le dedica un pasodoble, Antonio Gallardo, Paco Sánchez “Felipe el Mono”, Calvente… «Pepe Colmena que había trabajado como camarero en Londres, alquiló un local para abrir un bar que pronto se convirtió en un centro para la juventud « (Mintz).El bar central de la transición benalupense, donde resurgió el carnaval, donde se hablaba de política, donde maduraron al compás de una copa proyectos como el maratón o el festival de cante flamenco Casas Viejas fue la Colmena. Era el bar de la vanguardia, de lo nuevo, de lo crítico. Era el bar de gente con inquietudes, del mundillo de lo que se movía, de lo que se cocía, del carnaval. El típico bar donde la gente se siente más importante por acudir a él. ¡Cuántas discusiones, cuántas anécdotas, cuántas vivencias, cuánta nostalgia siempre que se habla de él!. Luego se hizo pequeño y se trasladó cincuenta metros más a la derecha, al Dornillo. Más tarde, el Dios Cronos, inapelable como siempre, continúo haciendo su trabajo. Este mediodía, repleto de comparsistas nos hemos preguntado si sería posible resucitar el espíritu de la colmena.
Este nombre también lo es de una película de Victor Erice de 1973, que está considerada como una de los mejores films del cine español y todo un clásico dentro de él. El espíritu de la colmena trata de contarnos algo. Es esa mirada nostálgica a una infancia ya perdida, y nuestra capacidad para sorprendernos, imaginar y creer en lo que queremos creer. La colmena simboliza la sociedad humana, con sus abejas que pululan de un lado para otro sin saber qué les impulsa a moverse. Un perfecto pretexto para hablar de la recuperación del carnaval, allá por 1978, comparando dos fotografías con 30 años de diferencia.

Anterior La fiesta del viernes de carnaval
Siguiente Coches, construcción y carnaval

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Juana Rosa Berbel.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Webempresa que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad