En las dos la participación del debilitado y fragmentado movimiento anarco sindicalista fue destacada, pero además la utilización de las polémicas por parte de la prensa resultó abusiva, excesiva y manipuladora. Se pudo leer en un periódico lo siguiente: «Los vecinos de Benalup, antigua Casas Viejas, escenario de una matanza brutal de campesino a manos de guardias de asalto, van a reponer el crimen horrendo como si fuera un paso procesional. En Benalup quieren hacer de su crimen más célebre una Semana Mayor, teatralizando esas muertes para los turistas morbosos». En la polémica de 2005 recuerdo haber leído y escuchado que dicho hotel formaba parte de un complejo turístico con campos del golf incluidos. Parece que la orografía de la calles Medina (hoy Independencia) y Nueva no es la más apropiada para tal fin. Ambas polémicas contribuyeron a propagar un cierto recelo y resquemor ante todo lo que viniera de fuera relacionado con los Sucesos. Recelo y resquemor que se extendió al ya acumulado por mucho tiempo en el mismo pueblo hacia ellos. A mí me parece que ante un tema tan sensible como este hay que reconocer que algunos elementos del anarcosindicalismo radicalizaron sus posturas, pero que su participación fue fundamental para el resultado final de la polémica del 2005 (del que creo que estamos
medianamente satisfechos) y, sobre todo, que una parte de la prensa se pasó, una y otra vez (es curioso un documento expuesto en la citada exposición que prueba esto) doscientos pueblos. Pero no es menos cierto que esto ocurre en un contexto donde los Sucesos de Casas Viejas no están suficientemente estudiados y valorados en su propio pueblo. No formaban parte moderada y tranquilamente de nuestro acervo histórico. Lo siento, mi conclusión es evidente; faltaba un estudio profundo y serio de Casas Viejas desde Casas Viejas (por Casas Viejas) (mención aparte de las dos obras de teatro, a las que hay que hacerles otro monolito a ambas), que completará desde la perspectiva actual a aquella obra tan mágnífica, trascendente, necesaria, crucial e importante que fue Los anarquistas de Casas Viejas de Jerome R. Mintz. Y como termina Fran su artículo: «A buen entendedor con pocas palabras basta».
