Pretende tener carácter plural y diverso esta sección de personajes con historia. Es reflejo de nuestro devenir y aquí en Benalup-Casas Viejas ejercieron su influencia Josefa Pardo Figueroa y Mariana Lago, o Manuel Sánchez y Pedro Moya. Hoy le toca a este último. Tengo una relación especial con Pedro Moya Paredes. He hablado con él solo una vez, pero conozco su historia, como si lo hubiera hecho miles. Me llama la atención como su instinto de supervivencia le ha hecho hacer grandes cosas. Ya sé que hay gente que no piensa igual que yo, pero hasta nueva orden, todavía es legal tener nuestras propias impresiones. En octubre de este año hubo un mal entendido, atribuyéndose la muerte de su mujer (Mariana Lago, hermana de Manuela e hija de Fernando Lago, Casares) a él. Al hilo de aquel error quise poner un artículo sobre Pedro en un blog, pero no pudo ser. Entonces me di cuenta que tenía que aplicar aquel viejo principio que dice que la resolución de los grandes problemas esta muy cerca de uno mismo. El remedio era muy sencillo; hacer un blog propio. Desde entonces le debía un pot a «Moyita» . Hoy toca, aunque el grueso lleva ya preparado mucho tiempo. Gracias al libro de La Tierra pudimos saber que Pedro Moya Paredes nació el 11 de diciembre de 1912, fue militante de las juventudes anarquistas, con Pepe Pilar o Gallinito, que participó en los Sucesos, que fue detenido por ello o que anduvo en Pozoblanco y en los frentes de Levante en la Guerra Civil, siempre luchando en el bando republicano, del que llegó a ser capitán. Terminada la contienda fue encarcelado, actuó de maquis, huyó a Tanger y entró en prisión nuevamente, en la que estuvo 11 años ininterrumpidos. En ese tiempo que actuó de maquis, se granjeó una horrible reputación en el pueblo, que en algunos sectores no se ha borrado del todo. El que escribe este blog opina que la
historia está para conocerla y comprenderla no para meterla debajo de la manta. Ahí, escondida, se puede pudrir y oler más, incluso que si se mueve. Es lo que planteaba la hermosa película del Laberinto del Fauno.
Salió en libertad el 22 de Diciembre de 1963, día de la lotería nacional y como tantos otros muchos benalupenses de las tres derrotas emigró a Torrent. Rastreando su expediente judicial podemos leer actas de 1939, 1941, 1945 y 1953. En la transición luchó para que se le reconociera sus derechos como preso político, participando en la comisión que pactó con Rodrigo Rato las ayudas a los excombatientes republicanos. Luego se dedicó a escribir libros, tiene dos. Uno, sobre los Sucesos de Casas Viejas.
