En Benalup, al igual que en toda Andalucía y la España interior, la agricultura reacciona ante la falta de mano de obra y la subida lógica de salarios modernizándose e introduciendo la mecanización. Se rompía así el viejo modelo latidundista basado en poca inversión y una abundante mano de obra barata. Lo que no pudo cambiar ni la Ilustración, ni la desamortización del siglo XIX, ni las reforma de la segunda república, se va a conseguir en la década desarrollista, gracias a este proceso que se inició con el éxodo rural. Aunque no se tienen datos ciertos, se calcula que entre los cincuenta y los sesenta más de un tercio de los benalupenses formaron parte del éxodo rural de esa época.El
momento de la partida fue, la mayoría de las veces, traumático. Decían los Llorones en 1966:
Este verano pasado,
señores, pongan atención,
con la emigración a Valencia
hubo gran Revolución;
ya sabemos que hay familias
allí muy bien colocadas,
pero en cambio ha habido otras
que se han venido para acá.
El efecto “llamada” fue el eje de este proceso emigratorio, pero la partida se hacía, a veces, a escondidas, con nocturnidad, para no despertar el recelo de los propietarios de las tiendas y los bares a los que se le adeudaban cantidades importantes. Ello demuestra que el nivel de consumo deseado por la población no se podía desarrollar en esta tierra y explica el deseo de emigrar. Hay muchas anécdotas de ese proceso, desde un buen número de emigrantes y familiares de estos que vuelven a pagar lo que adeudaban y aparece el tema conflictivo de los intereses de la deuda hasta la solidaridad entre los comerciantes que se quedaban, ya que cuando se enteraban que alguien se iba a marchar y pretendía dejar algo fiado, rápidamente avisaban al otro comerciante implicado. Esto solo son anécdotas que expresan la dificultad del momento, pero que con el tiempo no pasaron de eso, simple curiosidades.
2 fotografías de la emigración a Alemania y un chiste. ¿?