Un grupo de alumnos ha hecho un trabajo sobre la calle San Elías, desde el punto de vista urbanístico. Con algunos datos de ese trabajo, más otros que yo tenía, voy a montar este pot. Esta calle recibe el nombre de San Elías porque por ella fue por la que entró en el pueblo el patrón del pueblo proveniete del convento del Cuervo en 1836, depositando la escultura en la ermita existente en donde ahora se ubica la Iglesia de Nuestra Señora del Socorro. El profeta Elías trato de convencer al rey judio Ajaba para que rechazará el politeismo y abrazará la fe de Yave. El rey no lo escuchó, por lo que San Elías predijo un periodo de sequía y hambruna para Israel por tres años. El se refugió en un arroyo del monte Carmelo, donde un cuervo le traía pan diariamente. Esa es la razón por la que en el escudo de Benalup aparece la citada iconografía. Para la orden de los carmelitas San Elías representa el inspirador de la vida en solicitud y
contemplación, por ello en su monasterio de San José del Cuervo había un lugar muy especial para la escultura de San Elías. Cuando Mendizabal promulgó la desamortización eclesiástica esta escultura recaló en el poblado de Casas Viejas, convirtiéndose en su patrón. A San Elías se le ha considerado un santo con especial importancia en la regulación de la sequía y la lluvia. Se cuenta que un año de mucha sequía en el pueblo la gente lo sacó en procesión al río Barbate a bañarlo y que inmdiatamente llovió. A mí me ha recordado esto a unas declaraciones de Paco Cabaña al Diario de Cádiz en el 92. Establecida la relación del nombre de la calle con la tradición religiosa benalupense, pasemos ahora al estudio urbano de la calle. Esta calle consta de dos partes claramente diferenciadas; una que va paralela a la Alameda y otra perpendicualar a esta. El primer tramo esta copado por la «nueva casa de los Espina», aquella que se encontraba en
construcción y desde cuyos muros dispararon al cuartel los campesinos en enero de 1933. Luego a principios de los cuarenta, los Espina termina de construirla y se mudaron a ella, empujados por el miedo al maquis que le producía su casa originaria de la calle San Francisco.
contemplación, por ello en su monasterio de San José del Cuervo había un lugar muy especial para la escultura de San Elías. Cuando Mendizabal promulgó la desamortización eclesiástica esta escultura recaló en el poblado de Casas Viejas, convirtiéndose en su patrón. A San Elías se le ha considerado un santo con especial importancia en la regulación de la sequía y la lluvia. Se cuenta que un año de mucha sequía en el pueblo la gente lo sacó en procesión al río Barbate a bañarlo y que inmdiatamente llovió. A mí me ha recordado esto a unas declaraciones de Paco Cabaña al Diario de Cádiz en el 92. Establecida la relación del nombre de la calle con la tradición religiosa benalupense, pasemos ahora al estudio urbano de la calle. Esta calle consta de dos partes claramente diferenciadas; una que va paralela a la Alameda y otra perpendicualar a esta. El primer tramo esta copado por la «nueva casa de los Espina», aquella que se encontraba en
construcción y desde cuyos muros dispararon al cuartel los campesinos en enero de 1933. Luego a principios de los cuarenta, los Espina termina de construirla y se mudaron a ella, empujados por el miedo al maquis que le producía su casa originaria de la calle San Francisco. 
Cuando una baja la cuesta de la calle San Elías se topa de frente con una casa que, según me han contado, es la casa más antigua de Benalup. A lo mejor alguien puede confirmarlo… Ese lugar también es recordado por un trágico accidente de tráfico que allí se produjo. Esa casa fue el lugar donde viví desde los 2 a los 6 años.