Ayer tenía mi intervención preparada para exponerla en la presentación del libro de Mintz «Las coplas de carnaval y la sociedad gaditana» pero el discurrir de ella me hizo desistir y cumplir con mi cometido en dos minutos. Iba a decir que nos habíamos hallado un libro en inglés que solo se lo había leído, en Benalup, mi amigo Antonio Jiménez y que lo habíamos convertido en un libro en castellano con 300 fotografías, constituyendo un tesoro que estaba escondido y que nosotros poníamos al alcance de todos los benalupenses, en concreto, y a los ciudadanos del mundo en general. Ello se había hecho bajo unas circunstancias muy especiales y unos obstáculos muy fuertes. En primer lugar, el económico. Teníamos que afrontar un reto financiero importantísimo si queríamos dar a la luz este libro de la manera que nosotros creíamos digna y necesaria. Uno se va volviendo viejo, prueba de ello es que parezco un Veda, he encargado unas gafas y escuché el otro día un comentario que venía a calificar el libro como otra manipulación más a los pobres para conseguir dinero y no monté «el mingo». Ahora mismo pienso que la aventura nos puede costar el dinero, pero lo que más me disgusta del comentario es que se nos acuse de manipular a los que salen en el libro, se trata de todo lo contrario, de ponerlos en valor, de reconocer la deuda que tenemos la generación actual con la anterior. También he escuchado historias de proyecto político. Semejante sandez no merece el más mínimo comentario, el tiempo nos pone a cada uno en su sitio. También hemos oído nosotros y nuestra familia que el libro nos puede conducir a donde no había que estar en ella y asustados. «El miedo no deja andar, ni ver». Pero la reflexión que yo quería plantear es que estamos en momentos en los que la gente hace las cosas por algo,
siempre se busca cualquier objetivo (ha habido una polémica sobre esto en mi entorno), efectivamente, nosotros buscamos. Y ¿por qué nos arriesgamos nosotros con la edición de este libro?. Pepe y yo lo hemos hablado muchas veces estos últimos días de cervezas, carteles e invitaciones. Decía él que muy pocas veces en la vida te encuentras un tesoro y tienes la oportunidad de dárselo a conocer a los demás. Es cierto que hemos dedicado una buena parte de nuestro tiempo libre, de nuestras energías y esfuerzos. Hemos arriesgado personal y económicamente. Y hemos sufrido incomprensiones, que nosotros consideramos, al menos, injustas. ¿Por qué? La razón es muy sencilla: ¡nos topamos con el mapa del tesoro! (Mintz es responsable del libro, salvo del prólogo, el epílogo y la elección de las fotos que ha sido decisión nuestra). El libro es un tesoro, el libro es un mapa, el libro contiene el mapa del tiempo. El mapa que te proporciona la clave de que el pasado, el presente y el futuro es una misma cosa, y que para comprender una variable hace falta tener en cuenta las otras dos. Es el mapa del conocimiento, de saber quienes eramos, somos y seremos. Es la libertad. Una libertad que no te la regalan, que no te la subvencionan, ni te la prestan, es una libertad que se conquista poco a poco, día a día, obstáculo a obstáculo, momento a momento, trozo de piel a trozo de piel que te dejas en el camino. Por eso Brezo y Castañuela ha puesto el empeño necesario para hacer este proyecto realidad. Porque muy pocas veces en la vida te encuentras el mapa del tesoro que te guía por el tiempo. ¡Y lo encontramos!. Como el camino se hace al andar, habrá que buscar muy pronto otro tesoro. Y termino con Aute, claro.
siempre se busca cualquier objetivo (ha habido una polémica sobre esto en mi entorno), efectivamente, nosotros buscamos. Y ¿por qué nos arriesgamos nosotros con la edición de este libro?. Pepe y yo lo hemos hablado muchas veces estos últimos días de cervezas, carteles e invitaciones. Decía él que muy pocas veces en la vida te encuentras un tesoro y tienes la oportunidad de dárselo a conocer a los demás. Es cierto que hemos dedicado una buena parte de nuestro tiempo libre, de nuestras energías y esfuerzos. Hemos arriesgado personal y económicamente. Y hemos sufrido incomprensiones, que nosotros consideramos, al menos, injustas. ¿Por qué? La razón es muy sencilla: ¡nos topamos con el mapa del tesoro! (Mintz es responsable del libro, salvo del prólogo, el epílogo y la elección de las fotos que ha sido decisión nuestra). El libro es un tesoro, el libro es un mapa, el libro contiene el mapa del tiempo. El mapa que te proporciona la clave de que el pasado, el presente y el futuro es una misma cosa, y que para comprender una variable hace falta tener en cuenta las otras dos. Es el mapa del conocimiento, de saber quienes eramos, somos y seremos. Es la libertad. Una libertad que no te la regalan, que no te la subvencionan, ni te la prestan, es una libertad que se conquista poco a poco, día a día, obstáculo a obstáculo, momento a momento, trozo de piel a trozo de piel que te dejas en el camino. Por eso Brezo y Castañuela ha puesto el empeño necesario para hacer este proyecto realidad. Porque muy pocas veces en la vida te encuentras el mapa del tesoro que te guía por el tiempo. ¡Y lo encontramos!. Como el camino se hace al andar, habrá que buscar muy pronto otro tesoro. Y termino con Aute, claro.Y al fin la vida no puede ser
sólo un tiempo que hay que recorrer
a través del dolor y el placer;
quién nos compuso el engaño
de que existir es apostar a no perder.
Vivir es más que un derecho,
es el deber de no claudicar
el mandato de reflexionar
qué es nacer, qué es morir, qué es amar.
el hombre, por qué está hecho
y qué eres tú, libertad,
libertad, libertad, libertad.


Me han mandado un comentario con el que estoy 150% de acuerdo. Es más, me ha dado adredalina en momentos que se necesitan, pero es anónimo y tengo que ser coherente. Otras veces lo he puesto porque sabía quien lo había escrito, esta vez no tengo ni idea, pero me confirma que no somos cuatro gatos. De todas formas, muchas gracias. Se agradece.