Leo en Curistoria un pot titulado «Como la cruz llegó a ser símbolo cristiano»: «Cuando Constantino I El Grande de dirigía a la batalla de Puente Milvio se encontró con una cruz rodeada con la frase «in hoc signo vinces» (con este signo vencerás). Mandó poner una cruz cristiana con este texto en todos sus estandartes y años más tarde, durante el Concilio de Nicea el emperador decretó que la cruz sería el símbolo del cristianismo«. En mis tiempos universitarios aprendí que con Constantino se inició la oficialidad política de la religión católica y que algunos «cristianos de base» criticaban esa alianza. Este pacto trono-altar en España se prolongó con distintas vicisitudes hasta la muerte de Franco. La colocación de esta cruz es un ejemplo claro de las consecuencias negativas que trae esa asociación. Opino que la religión debe ser una opción personal y nunca una imposición oficial. La difícil historia de España ha hecho que hasta muy recientemente dominaran los radicalismos y la falta de entendimiento en asuntos relacionados con la religión. Por ambas partes. Tampoco me gustan los insultos y la falta de respeto. Vengan de donde vengan. Me agrada más la pared blanca, inmaculada, dominada por la cal tradicional andaluza. Me ha sorprendido gratamente que la Liga Local de Fútbol Sala haya otorgado, en el Marathón, el premio al mejor gesto deportivo a la parroquia de Benalup «por su colaboración».

